|
Oh Señor, que no amas la fuerza del hombre, ni la violencia, ni el poder de este mundo, acepta que estemos cerca de ti como José de Arimatea y como Nicodemo. Perdona nuestra tibieza, colma nuestra distancia, para que podamos compartir el amor de María, tu madre, y del discípulo Juan, junto a tu cruz.
|

/img/icone/croce.jpg Escuela de Moscú (siglo XIV)
|