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COLECTA A FAVOR DE LAS VICTIMAS
DEL TERREMOTO EN EL SALVADOR
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15/01/2001
Testimonio de Jaime Aguilar, responsable de las Comunidades de Sant'Egidio en El Salvador, pocas horas después del terremoto. |
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El terremoto ha sido intenso y muy largo y ha perjudicado y golpeado a todo el país. Casi 8 grados de intensidad en la escala Richter y 45 segundos de duración. La intensidad es mayor de la del terremoto de 1986 que fue un gran desastre. Se ha notado en todo Centro América.
En algunos países y pequeñas ciudades, muy cercanos incluso a la capital, los derrumbamientos han enterrado barrios enteros: se sabe que cerca del epicentro del sismo, situado en el océano cerca de la costa, hay 200 casas completamente enterradas bajo la tierra y las piedras; hay por lo tanto muchos desaparecidos y el número de víctimas no está todavía claro, por ahora se calcula que unas 1000 casas han sido destruidas en todo el país. En Santa Tecla, dónde la colina se ha desmoronado, enterrando casi completamente el barrio, las casas estaban construidas demasiado arrimadas a la colina, sin respetar las normas de seguridad más elementales.
En la capital hemos visto algunas calles partidas en dos. En el momento del sisma un autobús se ha salido de la calle y desgraciadamente han muerto sus pasajeros. Muchas tiendas tienen los vidrios rotos, pero los edificios más sólidos no han caído.
Por suerte en las zonas de barracas del Bambular y San José, dónde la comunidad hace la escuela popular con los niños, no han habido derrumbamientos, sólo un gran miedo. Las familias están bien, aunque prefieren dormir fuera de casa porque las sacudidas continúan y todo el mundo se siente invadido por un gran sentido de inseguridad.
En Santa Ana se ha derrumbado la antigua Iglesia del Calvario. Era impresionante ver toda la nave destruida. Por suerte, en aquel momento, a las 11,35 de la mañana del sábado, no había gente pero la iglesia está destruida.
De Cara Sucia, la aldea dónde la Comunidad de Sant'Egidio reconstruyó las casas después del huracán Mitch, he recibido una llamada de agradecimiento. En efecto, las sacudidas fueron fuertes, pero las casas, bien construidas, han resistido. Incluso el pozo llamado Sant'Egidio todavía está intacto.
En estas primeras horas se trata de afrontar la emergencia: México ha mandado expertos de protección civil porque en estas primeras horas es necesario intentar sacar a la gente enterrada entre los escombros, pero la preocupación son también las epidemias siempre latentes en El Salvador, que pueden estallar en estos momentos de crisis.
Algunas zonas del país están completamente aisladas, porque no hay energía eléctrica y no funciona el teléfono. Es probable, por lo tanto, que el número de víctimas sea mayor.
Nosotros queremos llevar lo antes posible nuestra ayuda donde hay más necesidad. En las próximas horas iremos a visitar las zonas más golpeadas, para darnos cuenta personalmente de lo que ha sucedido y programar un plan de intervenciones y ayuda.
Os haremos llegar en cuanto sea posible otras noticias.
Una mujer en el cementerio de Santa Tecla
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