Comunità di S.Egidio


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El Salvador

Testimonio de Jaime Aguilar

Informe del 17/01/2001

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COLECTA A FAVOR DE LAS VICTIMAS
DEL TERREMOTO EN EL SALVADOR

17/1/2001
La situación de El Salvador, 4 días después del terremoto, según explica Jaime Aguilar, responsable de las Comunidades de Sant'Egidio en El Salvador

  

Cada día que pasa nos impresiona más como aumenta el número de muertos, desaparecidos y personas damnificadas, sin casa, luz, agua, incomunicados y a la espera de algo para comer ese día, sin saber que harán el día siguiente. 
El drama de estos días es grande, la desesperación de muchos es grande, ya que lo han perdido todo, con el dolor de haber perdido a sus seres queridos, o sus pertenencias de toda la vida. Algunos nos han dicho, viendo toda o parte de su casa en la ruina "todo esta aquí, mi vida, mi esfuerzo de muchos años...”.
Se habla de cifras impensables, 675 muertos, 253 desaparecidos 45.000 evacuados y 2.500 lesionados, y decenas de miles de damnificados, entre niños, adultos, ancianos. Las pérdidas son cuantiosas en infraestructura, muchas calles principales sufrieron daños, hundimientos y se partieron en dos muchas de ellas; esto bloquea el paso de los caminos hacia los pueblos, aislándolos. 
La gente que lo logra sale a buscar comida, ayuda. Es difícil llegar a algunos lugares, las autoridades no aconsejan entrar, solo bajo riesgo personal, por el estado tan delicado de las carreteras y los riegos de avalanchas de tierra y por los continuos asentamientos de tierra que no han cesado todavía. Hasta la fecha continúan estos movimientos en una escala de 4.5 Richter, por lo que mucha gente continúa durmiendo en la calle o huye despavorida de las casas para salvarse de la tragedia.

A pesar de las dificultades de la red viaria, hemos logrado - un grupo de personas de la Comunidad de Sant'Egidio de San Salvador - salir de la ciudad para visitar la población de Armenia, en la parte occidental del país, una zona muy golpeada del terremoto. 
En las calles principales de la ciudad sólo se encuentran escombros, paredes de casas, antiguos pórticos derrumbados en la calle, la fachada de la iglesia resquebrajada. 
Mucha gente que viene de los pueblos se acerca a los puestos de socorro para solicitar ayuda para los pueblos más aislados. Hemos visitado uno de ellos, una localidad llamada "Las Brisas", en la que viven 150 familias pobres, que no tienen agua, muchos no tienen luz, ni teléfono. En esta comunidad el terremoto destruyó 30 casas. Son casas construidas pobremente, con el techo de tejas, que se han caído. O mejor dicho, se han caído las paredes dejando las casas como un gran patio sin paredes, dejando a sus habitantes a la intemperie. Son muchas las necesidades y llegan peticiones de ayuda de todos los rincones del país. La gente se moviliza, los centros de recogida de víveres están recibiendo ayuda de la misma ciudadanía y también ayudas internacionales. Al mismo tiempo se detectan dificultades organizativas. 

Sentimos que nuestro compromiso como Comunidad de Sant'Egidio es necesario, para que las ayudas lleguen pronto y directamente a quien lo necesita. Hemos empezado a recoger y distribuir víveres para aliviar el sufrimiento y el hambre de muchas familias, muchas de las cuales ya conocíamos gracias a nuestra presencia en las zonas más pobres. 

Además, en la próxima semana, continuaremos visitando las zonas más golpeadas, para llegar también a las localidades más aisladas, dónde todavía no han llegado ayudas. Confiamos en que esta situación pasará pronto, pero hoy vemos un Salvador, destruido, adolorido, angustiado, que llora a sus hijos e hijas. Necesitamos gestos de solidaridad concreta, para que El Salvador se pueda levantar y vuelva la esperanza a muchos corazones.