Riccardi Andrea: en la web

Riccardi Andrea: en las redes sociales

change language
usted está en: home - oración - la oraci...ada día cómo contactarnosnewsletterlink

Sostiene la Comunidad

  

La oración cada día


 
versión para imprimir

Icono del Santo Rostro
Iglesia de San Egidio - Roma


Lectura de la Palabra de Dios

Gloria a ti, oh Señor, sea gloria a ti

El Espíritu del Señor está sobre ti,
el que nacerá de ti será santo.

Gloria a ti, oh Señor, sea gloria a ti

Eclesiastés 4,7-12

Volví de nuevo a considerar otra vanidad bajo el sol: a saber, un hombre solo, sin sucesor, sin hijos ni hermano; sin límite a su fatiga, sin que sus ojos se harten de riqueza. "Mas ¿para quién me fatigo y privo a mi vida de felicidad?" También esto es vanidad y mal negocio. Más valen dos que uno solo, pues obtienen mayor ganancia de su esfuerzo. Pues si cayeren, el uno levantará a su compañero; pero ¡ay del solo que cae!, que no tiene quien lo levante. Si dos se acuestan, tienen calor; pero el solo ¿cómo se calentará? Si atacan a uno, los dos harán frente. La cuerda de tres hilos no es fácil de romper.

 

Gloria a ti, oh Señor, sea gloria a ti

He aquí Señor, a tus siervos:
hágase en nosotros según tu Palabra.

Gloria a ti, oh Señor, sea gloria a ti

Cohélet amplía la reflexión precedente sobre el trabajo proyectándola hacia el futuro, y pone un ejemplo concreto: un hombre solo, sin herederos, sin nadie, que no deja de afanarse, y sin embargo sus ojos no se hartan de riquezas. Se presenta entonces una pregunta inquietante: "¿Para quién me fatigo entonces y me privo de felicidad?". En efecto, su agitación y su fatiga es "hebel", es trabajar al viento. El deseo de tener para uno mismo, de acumular para sí, es un "mal negocio", un "malvado afán". No existe soledad más radical que la que lleva a fatigarse sólo por uno mismo. La avaricia conduce inexorablemente a la soledad y a la aridez del corazón. Dirá Ben Sira: "El avaro nunca está satisfecho con su suerte, pues la avaricia seca el alma" (Si 14, 9). La codicia vacía el alma y la vida; es un imperdonable error tratar de poseer sólo para uno mismo, no es posible ser felices solos. Por ello Cohélet escribe: "Más valen dos que uno solo", y ensalza las ventajas, la "ganancia" que se obtiene (v. 9), de la solidaridad, así como su superioridad respecto a la soledad. Pone tres ejemplos para ilustrar la fuerza y la belleza de la solidaridad: si uno cae tiene quien lo ayude a levantarse; si duermen uno junto al otro (no debe entenderse aquí que se hable de la pareja de esposos) se dan calor mutuamente; dos se defienden y ponen en fuga más fácilmente al eventual ladrón. Un proverbio concluye el pasaje: "La cuerda de tres hilos no es fácil de romper" (v.12). Este antiquísimo proverbio, que se encuentra también en la epopeya de Gilgamesh, explica el significado simbólico del número dos, que no debe tomarse al pie de la letra pues de hecho afirma que es mejor ser tres. Es mucho mejor si los amigos son muchos; la solidaridad es tanto más fuerte y sólida cuanto mayor y más amplia, como una soga de tres cuerdas. La conclusión es que el "bien" del hombre no está en la soledad sino en la solidaridad.


02/03/2010
Memoria de la Madre del Señor


Agenda de la semana
FEB
19
Domingo 19 de febrero
Liturgia del domingo
FEB
20
Lunes 20 de febrero
Oración por la Paz
FEB
21
Martes 21 de febrero
Memoria de la Madre del Señor
FEB
22
Miércoles 22 de febrero
Memoria de los apóstoles
FEB
23
Jueves 23 de febrero
Memoria de la Iglesia
FEB
24
Viernes 24 de febrero
Memoria de Jesús crucificado
FEB
25
Sábado 25 de febrero
Vigilia del domingo
FEB
26
Domingo 26 de febrero
Liturgia del domingo