Riccardi Andrea: en la web

Riccardi Andrea: en las redes sociales

change language
usted está en: home - oración - la oraci...ada día cómo contactarnosnewsletterlink

Sostiene la Comunidad

  

La oración cada día


 
versión para imprimir

Icono del Santo Rostro
Iglesia de San Egidio - Roma

Recuerdo de San Felipe Neri (1515-1595), "apóstol de Roma".


Lectura de la Palabra de Dios

Aleluya, aleluya, aleluya.

Ustedes son una estirpe elegida,
un sacerdocio real, nación santa,
pueblo adquirido por Dios
para proclamar sus maravillas.

Aleluya, aleluya, aleluya.

Hechos de los Apóstoles 1,12-14

Entonces se volvieron a Jerusalén desde el monte llamado de los Olivos, que dista poco de Jerusalén, el espacio de un camino sabático. Y cuando llegaron subieron a la estancia superior, donde vivían, Pedro, Juan, Santiago y Andrés; Felipe y Tomás; Bartolomé y Mateo; Santiago de Alfeo, Simón el Zelotes y Judas de Santiago. Todos ellos perseveraban en la oración, con un mismo espíritu en compañía de algunas mujeres, de María, la madre de Jesús, y de sus hermanos.

 

Aleluya, aleluya, aleluya.

Ustedes serán santos
porque yo soy santo, dice el Señor.

Aleluya, aleluya, aleluya.

Los apóstoles ya no ven a Jesús junto a ellos, pero lo sienten realmente presente. Es más, es su presencia la que les reúne y su nombre les identifica. Son judíos a todos los efectos: van al templo, observan el sábado y cantan los salmos, pero aún así ya no son como antes. Conservan todas las tradiciones judías pero su corazón es ya el Evangelio. Ésta es la primera imagen de la comunidad cristiana que aparece en los Hechos de los Apóstoles. Como en una foto, se distingue claramente a cada uno de sus miembros. La comunidad cristiana no es un grupo anónimo, una asamblea de gente que no se conoce, un grupo en el que no sabe lo que hace el otro, y donde cada uno va por su cuenta. La comunidad de los creyentes en Jesús está compuesta por hermanos y hermanas que se llaman por su nombre. Lucas indica el nombre de cada uno de los apóstoles presentes: sólo falta Judas, el traidor. Es una ausencia que nos recuerda la fragilidad de cada uno se nosotros: tan sólo la fe en Jesús garantiza la pertenencia a la comunidad de los discípulos. Y la familiaridad con Jesús es la razón vital de esta familia que se reúne en su nombre. Se trata de una verdadera y propia familia: los discípulos tienen un Padre, el de los cielos, y una madre, la de Jesús, que está entre ellos. En esta familia singular todos están juntos y se ayudan mutuamente. Son verdaderamente distintos de como normalmente vive la gente en nuestras ciudades. Jesús les había enseñado a quererse, a ayudarse mutuamente y a ocuparse de los necesitados. Su fuerza nacía de la oración, no podían vivir fraternalmente sin ella. Por eso, escribe el autor de los Hechos, "perseveraban en la oración". La oración común tiene una fuerza especial, tal como Jesús había dicho cuando estaba con ellos: "Si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, sea lo que fuere, lo conseguirán de mi Padre que está en los cielos". La oración es la primera y fundamental obra de los creyentes, la que los consolida en la unidad, haciendo de ellos "un solo corazón y una sola alma", y que les permite dar testimonio de la primacía de Jesús en nuestra vida. Jesús continúa siendo la fuente y la culminación de la vida de la comunidad cristiana y de todo discípulo. La vida del creyente gira enteramente alrededor del Señor que ha muerto y resucitado por nosotros y por el mundo entero.


26/05/2010
Memoria de los santos y de los profetas


Agenda de la semana
DIC
4
Domingo 4 de diciembre
Liturgia del domingo
DIC
5
Lunes 5 de diciembre
Oración por los enfermos
DIC
6
Martes 6 de diciembre
Memoria de la Madre del Señor
DIC
7
Miércoles 7 de diciembre
Memoria de los santos y de los profetas
DIC
8
Jueves 8 de diciembre
Fiesta de la Inmaculada
DIC
9
Viernes 9 de diciembre
Memoria de Jesús crucificado
DIC
10
Sábado 10 de diciembre
Vigilia del domingo
DIC
11
Domingo 11 de diciembre
Liturgia del domingo

Per Natale, regala il Natale! Aiutaci a preparare un vero pranzo in famiglia per i nostri amici più poveri