Riccardi Andrea: en la web

Riccardi Andrea: en las redes sociales

change language
usted está en: home - oración - la oraci...ada día cómo contactarnosnewsletterlink

Sostiene la Comunidad

  

La oración cada día


 
versión para imprimir

Icono del Santo Rostro
Iglesia de San Egidio - Roma


Lectura de la Palabra de Dios

Aleluya, aleluya, aleluya.

El Espíritu del Señor está sobre ti,
el que nacerá de ti será santo.

Aleluya, aleluya, aleluya.

Marcos 10,28-31

Pedro se puso a decirle: «Ya lo ves, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido.» Jesús dijo: «Yo os aseguro: nadie que haya dejado casa, hermanos, hermanas, madre, padre, hijos o hacienda por mí y por el Evangelio, quedará sin recibir el ciento por uno: ahora al presente, casas, hermanos, hermanas, madres, hijos y hacienda, con persecuciones; y en el mundo venidero, vida eterna. Pero muchos primeros serán últimos y los últimos, primeros.»

 

Aleluya, aleluya, aleluya.

He aquí Señor, a tus siervos:
hágase en nosotros según tu Palabra.

Aleluya, aleluya, aleluya.

El episodio narrado por Marcos está estrechamente conectado con los dos pasajes precedentes. Pedro toma la palabra para declarar que la actitud de los apóstoles ha sido muy distinta de la del hombre rico, que poco antes se había alejado de Jesús con el ánimo entristecido. En efecto, ellos han dejado todo, bienes y familia, y lo han seguido; es decir, hay alguien que ha respondido a la llamada de Jesús. Es ese "nosotros" que utiliza Pedro en nombre de los primeros discípulos, y de todos los que se abandonan confiadamente a la invitación del Señor. La toma de conciencia de Pedro permite a Jesús profundizar en el sentido del seguimiento: no es ni un sacrificio ni una pérdida respecto a una vida que habría sido más rica y feliz. Además, en otra parte Jesús dice: "Misericordia quiero, que no sacrificio". El Evangelio nuestra cuál es la verdadera riqueza que obtienen los discípulos de Jesús: ellos, dejándolo todo por seguirlo, reciben ya desde este momento -es decir, en esta tierra- cien veces más de lo que han dejado, además de persecuciones (Jesús no deja de señalarlo), y en el futuro recibirán la vida eterna. El ciento por uno es la riqueza y la dulzura de la comunidad donada a quien sigue a Jesús. Sí, la comunidad de los creyentes se convierte, para cada discípulo, en madre, hermano, hermana y casa, y esta fraternidad no tendrá fin. Ni siquiera la muerte podrá destruirla. Estas palabras de Jesús son fuente de alegría plena para cada uno de nosotros: el Señor nos da mucho más de lo que dejamos. La expresión "el ciento por uno" es signo de abundancia, e indica el tipo de riqueza que recibe quien emprende el seguimiento del Evangelio.


01/03/2011
Memoria de la Madre del Señor


Agenda de la semana
FEB
19
Domingo 19 de febrero
Liturgia del domingo
FEB
20
Lunes 20 de febrero
Oración por la Paz
FEB
21
Martes 21 de febrero
Memoria de la Madre del Señor
FEB
22
Miércoles 22 de febrero
Memoria de los apóstoles
FEB
23
Jueves 23 de febrero
Memoria de la Iglesia
FEB
24
Viernes 24 de febrero
Memoria de Jesús crucificado
FEB
25
Sábado 25 de febrero
Vigilia del domingo
FEB
26
Domingo 26 de febrero
Liturgia del domingo