Riccardi Andrea: en la web

Riccardi Andrea: en las redes sociales

change language
usted está en: home - oración - la oraci...ada día cómo contactarnosnewsletterlink

Sostiene la Comunidad

  

La oración cada día


 
versión para imprimir

Icono del Santo Rostro
Iglesia de San Egidio - Roma


Lectura de la Palabra de Dios

Aleluya, aleluya, aleluya.

Ustedes son una estirpe elegida,
un sacerdocio real, nación santa,
pueblo adquirido por Dios
para proclamar sus maravillas.

Aleluya, aleluya, aleluya.

Juan 3,16-21

Porque tanto amó Dios al mundo
que dio a su Hijo único,
para que todo el que crea en él no perezca,
sino que tenga vida eterna. Porque Dios no ha enviado a su Hijo al mundo
para juzgar al mundo,
sino para que el mundo se salve por él. El que cree en él, no es juzgado;
pero el que no cree, ya está juzgado,
porque no ha creído
en el Nombre del Hijo único de Dios. Y el juicio está
en que vino la luz al mundo,
y los hombres amaron más las tinieblas que la luz,
porque sus obras eran malas. Pues todo el que obra el mal
aborrece la luz y no va a la luz,
para que no sean censuradas sus obras. Pero el que obra la verdad,
va a la luz,
para que quede de manifiesto
que sus obras están hechas según Dios.»

 

Aleluya, aleluya, aleluya.

Ustedes serán santos
porque yo soy santo, dice el Señor.

Aleluya, aleluya, aleluya.

"Tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna." En esta frase el evangelista Juan nos da una síntesis de su Evangelio. Dios no estuvo nunca tan cerca de los hombres como cuando se hizo igual a nosotros. ¡Qué prueba podría ser más grande que su amistad por nosotros y que la gran consideración por nuestro destino, mucho más grande que la que nosotros mismos demostramos por nosotros y por los demás! Existe una forma de falso amor por uno mismo que en realidad es solo autoconservación y egoísmo, es decir, justo lo contrario del modo de ser del Hijo, que consideró que su vida tenía valor solo si la gastaba para los demás y no la guardaba para sí mismo. Esa es la vida eterna de la que Jesús habla a Nicodemo, ese es el amor, desmesurado y gratuito, que tras su crucifixión y resurrección reciben todos los hombres y que ilumina toda la tierra con una luz totalmente nueva. A la luz de la pasión de Jesús por los hombres -una pasión vivida hasta el fondo- se revelan los rincones oscuros, las asperezas del corazón, y se manifiesta el juicio angosto que muchas veces hace mísera nuestra vida y nos impide dar los frutos buenos del amor y de la misericordia. El Hijo no viene a condenar al mundo, Jesús no obtiene satisfacción humillando al mundo; más bien, cuando el mundo se deja iluminar por la luz del Evangelio, revela las bellezas y las miserias de la vida del hombre. Siendo más conscientes de la gran necesidad de salvación que tenemos y sin dejarnos cegar por la oscuridad del egoísmo, busquemos en Él el camino de la vida verdadera, sigámoslo en el camino que lo llevó desde el Gólgota hasta el esplendor de la resurrección. Eso, de hecho, es lo que significa "obrar la verdad": se trata de vivir concretamente aquel amor sin límites que Dios sembró en el corazón de todo hombre. El Señor Jesús vino para acogernos en su mismo dinamismo de amor. Por eso nos podemos llamar "hijos de la resurrección".


04/05/2011
Memoria de los santos y de los profetas


Agenda de la semana
DIC
4
Domingo 4 de diciembre
Liturgia del domingo
DIC
5
Lunes 5 de diciembre
Oración por los enfermos
DIC
6
Martes 6 de diciembre
Memoria de la Madre del Señor
DIC
7
Miércoles 7 de diciembre
Memoria de los santos y de los profetas
DIC
8
Jueves 8 de diciembre
Fiesta de la Inmaculada
DIC
9
Viernes 9 de diciembre
Memoria de Jesús crucificado
DIC
10
Sábado 10 de diciembre
Vigilia del domingo
DIC
11
Domingo 11 de diciembre
Liturgia del domingo

Per Natale, regala il Natale! Aiutaci a preparare un vero pranzo in famiglia per i nostri amici più poveri