Riccardi Andrea: en la web

Riccardi Andrea: en las redes sociales

change language
usted está en: home - oración - la oraci...ada día cómo contactarnosnewsletterlink

Sostiene la Comunidad

  

La oración cada día


 
versión para imprimir

Icono del Santo Rostro
Iglesia de San Egidio - Roma


Lectura de la Palabra de Dios

Aleluya, aleluya, aleluya.

El Espíritu del Señor está sobre ti,
el que nacerá de ti será santo.

Aleluya, aleluya, aleluya.

Mateo 5,43-48

«Habéis oído que se dijo: Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo. Pues yo os digo: Amad a vuestros enemigos y rogad por los que os persigan, para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y llover sobre justos e injustos. Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa vais a tener? ¿No hacen eso mismo también los publicanos? Y si no saludáis más que a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de particular? ¿No hacen eso mismo también los gentiles? Vosotros, pues, sed perfectos como es perfecto vuestro Padre celestial.

 

Aleluya, aleluya, aleluya.

He aquí Señor, a tus siervos:
hágase en nosotros según tu Palabra.

Aleluya, aleluya, aleluya.

El amor, el primero de los mandamientos, es el corazón de la vida del discípulo y de la Iglesia. Las palabras simples pero profundas de Jesús demuestran bien que este es el verdadero modo de ser sabio, y no el de dejarse guiar por el odio y por la venganza, sentimientos y actitudes por desgracia presentes instintivamente en cada uno de nosotros. Jesús llega a pedir a sus discípulos que amen incluso a sus enemigos. Él mismo practicó esa desconcertante novedad: desde la cruz reza por sus verdugos. Un amor así no proviene de los hombres y, sin duda, no surge de manera natural de nuestros corazones: viene de las alturas, de aquel Señor del que Jesús dice que hace salir el sol sobre justos e injustos, sin distinciones. Ninguno de nosotros merecería ser amado por méritos propios. El Señor nos da su amor gratuitamente, sin que lo merezcamos. Por eso puede pedir a los discípulos: "Sed perfectos como es perfecto vuestro Padre celestial". Si acogemos su amor nos encaminamos por el camino de la perfección misma de Dios. Y en un tiempo en el que domina la lógica de la contraposición y de la búsqueda del enemigo, la exhortación a amar a los enemigos es totalmente desconcertante. Y a la vez liberadora. Esta palabra evangélica nos libra de la búsqueda del enemigo y de alguien a quien contraponernos, actitud que se ha convertido en una especie de pensamiento único. Jesús sabe que la vida está hecha también de relaciones difíciles en las que el encuentro con el otro degenera a menudo en un enfrentamiento; sabe que son fáciles las enemistades entre los hombres. Pero precisamente para romper esta cadena infernal, Jesús propone una exhortación que nadie ha osado pronunciar jamás: "amad a vuestros enemigos". Solo así el amor vence realmente. El Evangelio no niega la complejidad de la vida. En todo caso, niega que la lógica del enfrentamiento sea la única que regula las relaciones y sobre todo que sea inevitable, porque aquel que hoy es un enemigo, puede volver a ser o puede convertirse en un amigo.


14/06/2011
Memoria de la Madre del Señor


Agenda de la semana
DIC
4
Domingo 4 de diciembre
Liturgia del domingo
DIC
5
Lunes 5 de diciembre
Oración por los enfermos
DIC
6
Martes 6 de diciembre
Memoria de la Madre del Señor
DIC
7
Miércoles 7 de diciembre
Memoria de los santos y de los profetas
DIC
8
Jueves 8 de diciembre
Fiesta de la Inmaculada
DIC
9
Viernes 9 de diciembre
Memoria de Jesús crucificado
DIC
10
Sábado 10 de diciembre
Vigilia del domingo
DIC
11
Domingo 11 de diciembre
Liturgia del domingo

Per Natale, regala il Natale! Aiutaci a preparare un vero pranzo in famiglia per i nostri amici più poveri