Riccardi Andrea: en la web

Riccardi Andrea: en las redes sociales

change language
usted está en: home - oración - la oraci...ada día cómo contactarnosnewsletterlink

Sostiene la Comunidad

  

La oración cada día


 
versión para imprimir

Icono del Santo Rostro
Iglesia de San Egidio - Roma


Lectura de la Palabra de Dios

Aleluya, aleluya, aleluya.

El Espíritu del Señor está sobre ti,
el que nacerá de ti será santo.

Aleluya, aleluya, aleluya.

Lucas 8,19-21

Se presentaron donde él su madre y sus hermanos, pero no podían llegar hasta él a causa de la gente. Le anunciaron: «Tu madre y tus hermanos están ahí fuera y quieren verte.» Pero él les respondió: «Mi madre y mis hermanos son aquellos que oyen la Palabra de Dios y la cumplen.»

 

Aleluya, aleluya, aleluya.

He aquí Señor, a tus siervos:
hágase en nosotros según tu Palabra.

Aleluya, aleluya, aleluya.

El evangelista Lucas presenta este episodio inmediatamente después de la parábola del sembrador y de la lámpara que debe iluminar. Y no es ninguna casualidad, pues quiere subrayar la centralidad de la escucha de la Palabra de Dios en la vida de la Iglesia y de toda comunidad cristiana. Su familia está formada por aquellos que le escuchan e intentan poner en práctica su palabra. Lucas dice que los familiares de Jesús, tal vez para apartarlo de la vida que había empezado y que provocaba no pocos inconvenientes también a sus parientes, deciden irle a encontrar tal vez para disuadirle o al menos para frenar su acción. Cuando llegan al lugar donde se encontraba, Jesús está rodeado por tanta gente que no pueden llegar hasta él. Así pues, encargan a uno de los presentes que diga al joven rabino que su madre y sus hermanos están fuera y esperan verle. Es significativo que el evangelista destaque que los parientes se quedan "fuera" respecto a los que están "dentro" escuchando a aquel Maestro. Jesús, advertido de la presencia de sus parientes, responde que su verdadera familia está formada por aquellos que están a su alrededor y le escuchan. Quien está "fuera", aunque sea pariente según la carne, no forma parte de su familia. El Evangelio, en efecto, crea una nueva familia, no formada por vínculos naturales, sino por vínculos mucho más fuertes que son fruto de la acción del Espíritu. Para formar parte de esta familia hay que escuchar el Evangelio y comprometerse a ponerlo en práctica. Y María, la madre de Jesús, es ejemplo de ello para todos. Ella fue la primera que creyó en la Palabra de Dios que le había comunicado el ángel, como recuerda Lucas: "Hágase en mí según tu palabra". E Isabel, conociendo dicha actitud de María, pronunció sobre ella la primera bienaventuranza del Evangelio: "Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor". María es la primera de los creyentes, el ejemplo que cada discípulo debe seguir para "guardar" en su corazón todo lo referente a Jesús.


20/09/2011
Memoria de la Madre del Señor


Agenda de la semana
ENE
15
Domingo 15 de enero
Liturgia del domingo
ENE
16
Lunes 16 de enero
Oración por la Paz
ENE
17
Martes 17 de enero
Memoria de la Madre del Señor
ENE
18
Miércoles 18 de enero
Memoria de los santos y de los profetas
ENE
19
Jueves 19 de enero
Memoria de la Iglesia
ENE
20
Viernes 20 de enero
Memoria de Jesús crucificado
ENE
21
Sábado 21 de enero
Vigilia del domingo
ENE
22
Domingo 22 de enero
Liturgia del domingo