Riccardi Andrea: en la web

Riccardi Andrea: en las redes sociales

change language
usted está en: home - oración - la oraci...ada día cómo contactarnosnewsletterlink

Sostiene la Comunidad

  

La oración cada día


 
versión para imprimir

Icono del Santo Rostro
Iglesia de San Egidio - Roma


Lectura de la Palabra de Dios

Aleluya, aleluya, aleluya.

El Espíritu del Señor está sobre ti,
el que nacerá de ti será santo.

Aleluya, aleluya, aleluya.

Lucas 11,1-4

Y sucedió que, estando él orando en cierto lugar, cuando terminó, le dijo uno de sus discípulos: «Señor, enséñanos a orar, como enseñó Juan a sus discípulos.» El les dijo: «Cuando oréis, decid: Padre, santificado sea tu Nombre,
venga tu Reino, danos cada día nuestro pan cotidiano, y perdónanos nuestros pecados
porque también nosotros perdonamos a todo el que nos
debe,
y no nos dejes caer en tentación.»

 

Aleluya, aleluya, aleluya.

He aquí Señor, a tus siervos:
hágase en nosotros según tu Palabra.

Aleluya, aleluya, aleluya.

En el Evangelio de Lucas se narra varias veces que Jesús se retira en oración a lugares apartados, y a menudo de noche. Era para los discípulos una experiencia muy particular. Con atención observaban a su maestro orar. En el pasaje que hemos escuchado, Lucas indica que al finalizar uno de estos momentos de oración de Jesús un discípulo se le acerca en nombre de todos y pide: "¡Señor, enséñanos a orar!". Es una petición hermosa que debemos hacer también nuestra. Sin duda debemos aprender a rezar, y a rezar como rezaba Jesús, con la misma confianza que él tenía con el Padre. Jesús se dirigía al Padre, precisamente, en cuanto Hijo que era. Y quiere que sus discípulos hagamos lo mismo. La primera palabra que pone en sus labios es "Abbá", papá, el tierno apelativo con el que los niños se dirigen a su padre. Y de inmediato aclara que se trata de un Padre que es común a todos nosotros, un Padre "nuestro". En la oración, la primera actitud que hay que tener es la de reconocerse hijo; nos hemos de reconocer como niños que confían totalmente en el Padre común. Mucho más que una multiplicación de palabras, la oración es un acto de confianza y de abandono a Dios. Solo las palabras que nacen del corazón llegan hasta el cielo de Dios, a Su corazón. Jesús pone en nuestros labios las palabras de alabanza al Padre para que su nombre sea alabado y su reino llegue pronto entre los hombres: por eso precisamente envió el Padre a su Hijo a la tierra. Los hombres están dominados por muchas tiranías más o menos visibles pero inexorables. Hace falta que venga pronto el reino de Dios, el reino del amor, de la justicia y de la paz. Y luego nos dice que pidamos el pan para la vida de cada día, así como el perdón recíproco: pan y perdón, dos dimensiones esenciales para nuestra vida sobre todo en este tiempo en el que parece que crece la pobreza y aumenta el espíritu de conflicto y de violencia. Esta oración que habita desde hace siglos el corazón de los cristianos es un tesoro precioso que debe continuar dictando las horas y los días de los discípulos.


05/10/2011
Memoria de la Madre del Señor


Agenda de la semana
FEB
19
Domingo 19 de febrero
Liturgia del domingo
FEB
20
Lunes 20 de febrero
Oración por la Paz
FEB
21
Martes 21 de febrero
Memoria de la Madre del Señor
FEB
22
Miércoles 22 de febrero
Memoria de los apóstoles
FEB
23
Jueves 23 de febrero
Memoria de la Iglesia
FEB
24
Viernes 24 de febrero
Memoria de Jesús crucificado
FEB
25
Sábado 25 de febrero
Vigilia del domingo
FEB
26
Domingo 26 de febrero
Liturgia del domingo