Riccardi Andrea: en la web

Riccardi Andrea: en las redes sociales

change language
usted está en: home - oración - la oraci...ada día cómo contactarnosnewsletterlink

Sostiene la Comunidad

  

La oración cada día


 
versión para imprimir

Icono del Santo Rostro
Iglesia de San Egidio - Roma


Lectura de la Palabra de Dios

Aleluya, aleluya, aleluya.

Quien vive y cree en mí
no morirá jamas.

Aleluya, aleluya, aleluya.

Primera Pedro 2,18-25

Criados, sed sumisos, con todo respeto, a vuestros dueños, no sólo a los buenos e indulgentes, sino también a los severos. Porque bella cosa es tolerar penas, por consideración a Dios, cuando se sufre injustamente. ¿Pues qué gloria hay en soportar los golpes cuando habéis faltado? Pero si obrando el bien soportáis el sufrimiento, esto es cosa bella ante Dios. Pues para esto habéis sido llamados, ya que también Cristo sufrió por vosotros, dejándoos ejemplo para que sigáis sus huellas. El que no cometió pecado, y en cuya boca no se halló engaño; el que, al ser insultado, no respondía con insultos; al padecer, no amenazaba, sino que se ponía en manos de Aquel que juzga con justicia; el mismo que, sobre el madero, llevó nuestros pecados en su cuerpo, a fin de que, muertos a nuestros pecados, viviéramos para la justicia; con cuyas heridas habéis sido curados. Erais como ovejas descarriadas, pero ahora habéis vuelto al pastor y guardián de vuestras almas.

 

Aleluya, aleluya, aleluya.

Si tú crees, verás la gloria de Dios,
dice el Señor.

Aleluya, aleluya, aleluya.

Pedro, tras la exhortación a vivir dignamente en la vida civil, se dirige ahora a los distintos miembros de la familia y presenta un sucinto manual de "moral familiar". Las primeras palabras van dirigidas a las clases más humildes, a los siervos. La esclavitud era un hecho aceptado, pero la universalidad del Evangelio llega también a los esclavos, y les pide lo mismo que la Palabra de Dios pide a todo el mundo: seguir e imitar a Jesús más allá de su condición social. En realidad, el apóstol, con una sensibilidad exquisitamente bíblica, lee en el siervo el tipo ideal de cristiano: el discípulo, en efecto, es "siervo de Dios" (2,16), y cuanto más se humilla en el sufrimiento, más se similar es a Jesús, que se hizo siervo, tal como también afirma Pablo en su Epístola a los Filipenses (2,7). Por eso estas palabras para los siervos se dirigen también a todos los creyentes y a cada uno de nosotros. Pedro quiere convencer a los cristianos que estar en el dolor para el discípulo significa también estar en la gracia (2,19-20); por eso señala la imagen de Cristo sufriente al que todos deberíamos tener siempre ante nuestros ojos: "también Cristo sufrió por vosotros, dejándoos un modelo para que sigáis sus huellas". El apóstol quiere que los siervos (y con ellos también nosotros) no aparten su mirada de Jesús. Si sufrimos, Cristo ha sufrido mucho más: él "al ser insultado, no respondía con insultos; al padecer, no amenazaba". Ningún escritor del Nuevo Testamento había hasta entonces presentado a Cristo sufriente. Pedro conoce bien las relaciones instintivas que cada uno de nosotros tiene ante el dolor y el insulto. A menudo respondemos a la violencia con más violencia. Pero el discípulo debe mirar al maestro e imitarlo. En un mundo como el nuestro, siempre preparado para el conflicto y la violencia, estas palabras resuenan con toda su fuerza. Y los discípulos de Jesús, justamente ahora, deben dar un testimonio al mundo como el de su Maestro. Ese es probablemente el don más grande que los cristianos pueden hacer a los hombres de este tiempo: la fuerza débil de un amor que no tiene límites. No se trata, como algunos insinúan, del buenismo de gente resignada y sin fuerza o identidad, sino de personas seguras de que solo el amor puede salvar, reunir a los que están dispersos y convertirlos en una familia, vencer el mal con el bien. Eso es cuanto hizo Jesús, que se conmovió por la gente cansada y abatida y la reunió a su alrededor como un buen pastor.


14/07/2012
Vigilia del domingo


Agenda de la semana
NOV
27
Domingo 27 de noviembre
Liturgia del domingo
NOV
28
Lunes 28 de noviembre
Memoria de los pobres
NOV
29
Martes 29 de noviembre
Memoria de la Madre del Señor
NOV
30
Miércoles 30 de noviembre
Memoria de los apóstoles
DIC
1
Jueves 1 de diciembre
Memoria de la Iglesia
DIC
2
Viernes 2 de diciembre
Memoria de Jesús crucificado
DIC
3
Sábado 3 de diciembre
Vigilia del domingo
DIC
4
Domingo 4 de diciembre
Liturgia del domingo

Per Natale, regala il Natale! Aiutaci a preparare un vero pranzo in famiglia per i nostri amici più poveri