Riccardi Andrea: en la web

Riccardi Andrea: en las redes sociales

change language
usted está en: home - oración - la oraci...ada día cómo contactarnosnewsletterlink

Sostiene la Comunidad

  

La oración cada día


 
versión para imprimir

Icono del Santo Rostro
Iglesia de San Egidio - Roma


Lectura de la Palabra de Dios

Aleluya, aleluya, aleluya.

El Espíritu del Señor está sobre ti,
el que nacerá de ti será santo.

Aleluya, aleluya, aleluya.

Primera Pedro 3,8-12

En conclusión, tened todos unos mismos sentimientos, sed compasivos, amaos como hermanos, sed misericordiosos y humildes. No devolváis mal por mal, ni insulto por insulto; por el contrario, bendecid, pues habéis sido llamados a heredar la bendición. Pues quien quiera amar la vida
y ver días felices,
guarde su lengua del mal,
y sus labios de palabras engañosas, apártese del mal y haga el bien,
busque la paz y corra tras ella. Pues los ojos del Señor miran a los justos
y sus oídos escuchan su oración,
pero el rostro del Señor contra los que obran el mal.

 

Aleluya, aleluya, aleluya.

He aquí Señor, a tus siervos:
hágase en nosotros según tu Palabra.

Aleluya, aleluya, aleluya.

Pedro sabe que es muy importante la concordia en la vida de la comunidad. Por eso siente la exigencia de reproponerla inscribiéndola en el espíritu de las bienaventuranzas: ser compasivo, fraterno y humilde de corazón. Como telón de fondo de esta exhortación encontramos la exhortación inicial a la santidad que Jesús había subrayado en el sermón de la montaña: "Vosotros, pues, sed perfectos como es perfecto vuestro Padre celestial" (Mt 5,48). Pedir vencer el mal con el bien, controlar la lengua y buscar la paz y la justicia son peticiones que no tienen el sabor de una utopía inalcanzable aunque conservan la dimensión de la "heroicidad" que encontramos en el Evangelio. Atenuar dicha heroicidad o, peor aún, eliminarla significa hacer vano al mismo Evangelio. Los discípulos saben que no deben ser menos que su Maestro y que al igual que él están llamados a bendecir y no a maldecir. Además, la tarea de los cristianos no es salvarse a sí mismos, sino servir al mundo para liberarlo del pecado y de la muerte. Los cristianos, ante el mundo, están llamados a llevar a cabo una especia de ministerio de bendición: humanizar el mundo que corre el peligro de hacerse cada vez más cruel e inhumano. Su obra es más urgente si cabe en este tiempo en el que la prepotencia y la violencia parecen dominar cada vez más ciudades y países enteros. Frente a la difusión de una violencia cada vez más ciega, suena especialmente severa la exhortación del apóstol a alejarse del mal y a hacer el bien, a buscar la paz y seguirla. Se trata de no resignarse al mal y a su acción y seguir de todos modos el gran bien que es la paz, no respondiendo a la violencia con violencia. No es una decisión resignada. Al contrario, es el único camino para derrotar al mal. El apóstol recuerda que sobre los creyentes que gastan su vida por la paz y por la justicia se ponen "los ojos del Señor" y sus orejas están atentas a su oración.


17/07/2012
Memoria de la Madre del Señor


Agenda de la semana
ENE
15
Domingo 15 de enero
Liturgia del domingo
ENE
16
Lunes 16 de enero
Oración por la Paz
ENE
17
Martes 17 de enero
Memoria de la Madre del Señor
ENE
18
Miércoles 18 de enero
Memoria de los santos y de los profetas
ENE
19
Jueves 19 de enero
Memoria de la Iglesia
ENE
20
Viernes 20 de enero
Memoria de Jesús crucificado
ENE
21
Sábado 21 de enero
Vigilia del domingo
ENE
22
Domingo 22 de enero
Liturgia del domingo