Riccardi Andrea: en la web

Riccardi Andrea: en las redes sociales

change language
usted está en: home - oración - la oraci...ada día cómo contactarnosnewsletterlink

Sostiene la Comunidad

  

La oración cada día


 
versión para imprimir

Icono del Santo Rostro
Iglesia de San Egidio - Roma


Lectura de la Palabra de Dios

Aleluya, aleluya, aleluya.

Gloria a Dios en las alturas, y paz en la tierra
a los hombres de buena voluntad.

Aleluya, aleluya, aleluya.

Lucas 5,12-16

Y sucedió que, estando en una ciudad, se presentó un hombre cubierto de lepra que, al ver a Jesús, se echó rostro en tierra, y le rogó diciendo: «Señor, si quieres, puedes limpiarme.» El extendió la mano, le tocó, y dijo: «Quiero, queda limpio.» Y al instante le desapareció la lepra. Y él le ordenó que no se lo dijera a nadie. Y añadió: «Vete, muéstrate al sacerdote y haz la ofrenda por tu purificación como prescribió Moisés para que les sirva de testimonio.» Su fama se extendía cada vez más y una numerosa multitud afluía para oírle y ser curados de sus enfermedades. Pero él se retiraba a los lugares solitarios, donde oraba.

 

Aleluya, aleluya, aleluya.

Aleluya, aleluya, aleluya.
Aleluya, aleluya, aleluya.
Aleluya, aleluya, aleluya.

Aleluya, aleluya, aleluya.

El evangelista Lucas nos sigue presentando la misión de Jesús. Es la forma con la que cada día podemos vivir nuestro discipulado. Sí, escuchar el Evangelio cada día y acogerlo en el corazón es la primera y fundamental forma de ser discípulos. En efecto, la escucha de la página evangélica no es como la lectura de un libro, aunque leamos un capítulo detrás de otro. Cuando leemos el Evangelio en el corazón se produce nuestro encuentro con Jesús y con los suyos. Es como decir que nos volvemos contemporáneos de Jesús, partícipes de la escena evangélica que escuchamos con nuestros oídos. Hoy, junto a Jesús, también nosotros encontramos a aquel leproso que se abre camino entre la multitud y que, superando las prohibiciones de la ley, se echa a los pies de aquel joven profeta. Qué ejemplo para nosotros, que tantas veces permanecemos distantes, alejados de Jesús, muchas veces con el cuerpo porque no participamos en la Santa Liturgia, pero también con la mente y el corazón dado que con mucha facilidad nos olvidamos de Jesús y de sus palabras. Aquel leproso, que buscaba ayuda y consuelo, supera dificultades objetivas y se postra a los pies de Jesús. Por lo demás, había sentido que aquel hombre bueno no alejaba a nadie y que se inclinaba sobre todos con amor. En efecto, también Jesús, superando reglas y tradiciones -y nos vienen a la mente las barreras que ponemos con los extranjeros, con los gitanos o los enfermos-, cuando ve al leproso no solo no lo aleja sino que lo «toca con la mano». Es un gesto que abate la barrera que separa al sano del leproso, y que sobre todo supera todo miedo. Esa mano que se extiende no es un gesto furtivo de valentía, es más bien la garantía de cercanía de un amor que permanece. Se puede decir que es el reflejo del amor que Jesús tiene por el Padre. Lo mismo hizo Francisco de Asís cuando bajó del caballo y besó al leproso: «lo que antes me parecía repugnante, ahora me parece dulce», escribe en el testamento poco antes de morir recordando este episodio. La multitud corría hacia Jesús para escuchar su palabra. Pero Jesús no se paraba para regocijarse en los honores, sino que se retiraba para rezar. Sabía que del Padre venía toda fuerza. Si eso es cierto para Jesús, ¡cuánto más para nosotros! Su nacimiento es una invitación a hacerle espacio en nuestra vida, para que su presencia traiga frutos buenos de conversión y una vida buena.


11/01/2013
Oración del tiempo de Navidad


Agenda de la semana
DIC
4
Domingo 4 de diciembre
Liturgia del domingo
DIC
5
Lunes 5 de diciembre
Oración por los enfermos
DIC
6
Martes 6 de diciembre
Memoria de la Madre del Señor
DIC
7
Miércoles 7 de diciembre
Memoria de los santos y de los profetas
DIC
8
Jueves 8 de diciembre
Fiesta de la Inmaculada
DIC
9
Viernes 9 de diciembre
Memoria de Jesús crucificado
DIC
10
Sábado 10 de diciembre
Vigilia del domingo
DIC
11
Domingo 11 de diciembre
Liturgia del domingo

Per Natale, regala il Natale! Aiutaci a preparare un vero pranzo in famiglia per i nostri amici più poveri