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La oración cada día


 
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Icono del Santo Rostro
Iglesia de San Egidio - Roma

Oración por la unidad de las Iglesias. Recuerdo especial de las antiguas Iglesias de Oriente (siro-ortodoxa, copta, armenia, asiria)


Lectura de la Palabra de Dios

Aleluya, aleluya, aleluya.

Este es el Evangelio de los pobres,
la liberación de los prisioneros,
la vista de los ciegos,
la libertad de los oprimidos.

Aleluya, aleluya, aleluya.

Marcos 2,18-22

Como los discípulos de Juan y los fariseos estaban ayunando, vienen y le dicen: «¿Por qué mientras los discípulos de Juan y los discípulos de los fariseos ayunan, tus discípulos no ayunan?» Jesús les dijo: «¿Pueden acaso ayunar los invitados a la boda mientras el novio está con ellos? Mientras tengan consigo al novio no pueden ayunar. Días vendrán en que les será arrebatado el novio; entonces ayunarán, en aquel día. Nadie cose un remiendo de paño sin tundir en un vestido viejo, pues de otro modo, lo añadido tira de él, el paño nuevo del viejo, y se produce un desgarrón peor. Nadie echa tampoco vino nuevo en pellejos viejos; de otro modo, el vino reventaría los pellejos y se echaría a perder tanto el vino como los pellejos: sino que el vino nuevo, en pellejos nuevos.

 

Aleluya, aleluya, aleluya.

El Hijo del hombre,
ha venido a servir,
quien quiera ser grande
se haga siervo de todos.

Aleluya, aleluya, aleluya.

El evangelista habla de los discípulos del Bautista y de los fariseos, quienes practicaban un ayuno no obligatorio para todos, pues de ser así también Jesús lo habría observado. Dicha práctica voluntaria les permitía presentarse como ejemplares desde el punto de vista religioso. Y, como siempre le sucede a quien se considera justo, se sintieron autorizados para dirigirse al mismo Jesús y pedirle explicaciones de por qué sus discípulos no practicaban esta práctica piadosa que, aun no siendo obligatoria, elevaba el espíritu. En realidad, su crítica se dirigía más al maestro que a los discípulos. Con un lenguaje parabólico, Jesús responde que no son las prácticas exteriores las que purifican el corazón y limpian la vida de los hombres. Es puro, continúa Jesús, quien acoge al Mesías como se acoge al esposo. Jesús quería decir que él era el esposo. Y cuando los amigos del novio le esperan para la fiesta, no pueden ayunar. No sería conveniente para el novio, que espera ser acogido con fiesta, desde luego no con la tristeza propia del ayuno. También asegura que en cualquier caso llegarán tiempos difíciles para los amigos del novio, sobre todo cuando el novio les sea arrebatado. Desde entonces Jesús preanuncia aunque veladamente su pasión y su muerte. Entonces será cuando vendrán los momentos del ayuno, o mejor dicho, del sufrimiento. Efectivamente, así ha sucedido desde el inicio hasta nuestros días, con la larga serie de discípulos que han dado su vida hasta la sangre. Con dos imágenes Jesús aclara que el espíritu del discipulado no se corresponde con la rigidez formal de las prácticas religiosas o ascéticas que no cambian el corazón y que carecen de amor. El vestido viejo y los pellejos viejos son una religiosidad exterior que no cambia nunca ni el corazón ni los comportamientos. La perseverancia testaruda del ser siempre iguales a sí mismos no se deja erosionar por el Evangelio. Jesús quiere reafirmar que la salvación y la consiguiente bienaventuranza residen en un corazón bueno, dispuesto a acoger la palabra que hace nuevos, no en las prácticas exteriores. ¡Cuántos errores se cometen confiando la propia vida a la exterioridad! El Evangelio es el vino nuevo que pide corazones nuevos, es más, que hace nuevos los corazones de quienes lo reciben; el corazón lleno de sí y de sus obras es un odre viejo incapaz de acoger la novedad evangélica. Y el paño nuevo es el manto nuevo tejido de hilos de amor que no tiene nada que ver con la pieza vieja y desgastada por nuestro egocentrismo. Los discípulos han comprendido que la salvación no está en gloriarse de las propias obras, aunque sean buenas como el ayuno, sino en amar a Jesús por encima de cualquier cosa, como la esposa ama a su esposo


20/01/2014
Oración por la Paz


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