Riccardi Andrea: en la web

Riccardi Andrea: en las redes sociales

change language
usted está en: home - oración - la oraci...ada día cómo contactarnosnewsletterlink

Sostiene la Comunidad

  

La oración cada día


 
versión para imprimir

Icono del Santo Rostro
Iglesia de San Egidio - Roma

Fiesta de la cátedra de San Pedro


Lectura de la Palabra de Dios

Aleluya, aleluya, aleluya.

Quien vive y cree en mí
no morirá jamas.

Aleluya, aleluya, aleluya.

Mateo 16,13-19

Llegado Jesús a la región de Cesarea de Filipo, hizo esta pregunta a sus discípulos: «¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre?» Ellos dijeron: «Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías, otros, que Jeremías o uno de los profetas.» Díceles él: «Y vosotros ¿quién decís que soy yo?» Simón Pedro contestó: «Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo.» Replicando Jesús le dijo: «Bienaventurado eres Simón, hijo de Jonás, porque no te ha revelado esto la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. A ti te daré las llaves del Reino de los Cielos; y lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos.»

 

Aleluya, aleluya, aleluya.

Si tú crees, verás la gloria de Dios,
dice el Señor.

Aleluya, aleluya, aleluya.

La fiesta de hoy de la Cátedra de Pedro recuerda una antigua tradición que sitúa el comienzo del episcopado de Pedro en Roma precisamente el 22 de febrero. La Liturgia nos invita a conmemorar y a celebrar el “misterio de Pedro”. Por un lado se subraya el fundamento apostólico de la Iglesia de Roma, y por otro el servicio de presidencia en la caridad, es decir, un carisma único que revive en los sucesores de Pedro. El Evangelio que hemos escuchado, con los tres símbolos que menciona –la piedra, las llaves y el atar-desatar- muestra que el carisma de Pedro es un ministerio para la entera edificación de los elegidos de Dios. Sabemos bien lo saludable que es para la Iglesia este ministerio de la unidad que el obispo de Roma está llamado a ejercer, pero hoy lo es aún más. En un mundo globalizado, que empuja fuertemente hacia la autorreferencialidad y la fragmentación, el Papa representa un tesoro único a custodiar, proteger y mostrar. No en las formas potentes de este mundo sino como servicio de amor para todos, y especialmente para los débiles. De hecho el primado no nace de “la carne ni de la sangre”, no es una cuestión de cualidades personales y humanas, es un don del Espíritu de Dios a su Iglesia, como resulta claro del texto evangélico. Y el testimonio del papa Francisco es especialmente elocuente en este tiempo de desorientación y de incertidumbre. La piedra la indicó Jesús mismo cuando reunió a los discípulos en un lugar apartado. Les preguntó qué pensaba la gente de él, pero no tanto por curiosidad –que podría ser incluso legítima. Jesús sabía bien que la espera del Mesías estaba muy viva, aunque entendido como un hombre fuerte, tanto política como militarmente: debería liberar al pueblo de Israel de la esclavitud de los romanos. Sin embargo ésta era una expectativa ajena a su misión, dirigida en cambio a la liberación radical de la esclavitud del pecado y del mal. Después de las primeras respuestas Jesús va directo al corazón de los discípulos: “Y vosotros ¿quién decís que soy yo?” Necesita que los discípulos estén en sintonía con él, que tengan un “común sentir” con él. Pedro toma la palabra y, respondiendo por todos, confiesa su fe, y recibe a continuación la bienaventuranza. Pedro, y con él aquel modesto grupo de discípulos, forma parte de esos “pequeños” a los que el Padre revela las cosas escondidas desde la fundación del mundo. Y Simón, hombre como los demás, hecho de “carne y sangre”, recibe en el encuentro con Jesús una nueva vocación, una nueva tarea, un nuevo compromiso: ser piedra, es decir, sostén para tantos otros, con el poder de atar nuevas amistades y de desatar tantas ataduras de esclavitud.


22/02/2014
Vigilia del domingo


Agenda de la semana
DIC
4
Domingo 4 de diciembre
Liturgia del domingo
DIC
5
Lunes 5 de diciembre
Oración por los enfermos
DIC
6
Martes 6 de diciembre
Memoria de la Madre del Señor
DIC
7
Miércoles 7 de diciembre
Memoria de los santos y de los profetas
DIC
8
Jueves 8 de diciembre
Fiesta de la Inmaculada
DIC
9
Viernes 9 de diciembre
Memoria de Jesús crucificado
DIC
10
Sábado 10 de diciembre
Vigilia del domingo
DIC
11
Domingo 11 de diciembre
Liturgia del domingo

Per Natale, regala il Natale! Aiutaci a preparare un vero pranzo in famiglia per i nostri amici più poveri