Riccardi Andrea: en la web

Riccardi Andrea: en las redes sociales

change language
usted está en: home - oración - la oraci...ada día cómo contactarnosnewsletterlink

Sostiene la Comunidad

  

La oración cada día


 
versión para imprimir

Icono del Santo Rostro
Iglesia de San Egidio - Roma


Lectura de la Palabra de Dios

Aleluya, aleluya, aleluya.

Este es el Evangelio de los pobres,
la liberación de los prisioneros,
la vista de los ciegos,
la libertad de los oprimidos.

Aleluya, aleluya, aleluya.

Segunda Juan 1,3-9

La gracia, la misericordia y la paz de parte de Dios Padre y de Jesucristo, el Hijo del Padre, estarán con nosotros según la verdad y el amor. Me alegré mucho al encontrar entre tus hijos quienes viven según la verdad, conforme al mandamiento que recibimos del Padre. Y ahora te ruego, Señora - y no es que te escriba un mandamiento nuevo, sino el que tenemos desde el comienzo - que nos amemos unos a otros. Y en esto consiste el amor: en que vivamos conforme a sus mandamientos. Este es el mandamiento, como lo habéis oído desde el comienzo: que viváis en el amor. Muchos seductores han salido al mundo, que no confiesan que Jesucristo ha venido en carne. Ese es el Seductor y el Anticristo. Cuidad de vosotros, para que no perdáis el fruto de nuestro trabajo, sino que recibáis abundante recompensa. Todo el que se excede y no permanece en la doctrina de Cristo, no posee a Dios. El que permanece en la doctrina, ése posee al Padre y al Hijo.

 

Aleluya, aleluya, aleluya.

El Hijo del hombre,
ha venido a servir,
quien quiera ser grande
se haga siervo de todos.

Aleluya, aleluya, aleluya.

El "presbítero" que escribió esta segunda epístola de Juan es probablemente un discípulo del apóstol; y eso le permite utilizar el "nosotros" de la pertenencia a la comunidad juánica a la que quiere servir también con esta Epístola. Se dirige a la comunidad llamándola "Señora Elegida", para subrayar que es la comunidad de "elegidos", de creyentes que el Señor eligió para ser sus hijos. Ya desde el inicio de la Epístola el autor manifiesta su amor por aquellos a los que ama "en la verdad" (v. 1). En pocas líneas la palabra "verdad" (aletheia) se repite cuatro veces, como si quisiera convertirla en el tema central. El amor de Dios no es una cuestión de psicología o de sentimientos espontáneos, sino de "verdad", es decir, el Espíritu de Dios infundido en el corazón de los discípulos. Vivir en la verdad significa dejarse guiar por el Espíritu del Señor. La verdad se manifiesta plenamente en el amor. Así pues, es evidente que en la perspectiva cristiana no existe separación entre verdad y amor, son dos caras de una misma moneda. Los discípulos deben crecer en la verdad y en el amor, es decir, en el Espíritu Santo. Jesús lo dijo a los suyos en la última cena: el Padre "os dará otro Paráclito para que esté con vosotros para siempre" (Jn 14,16). Permanecer en la verdad del amor genera en el corazón de los creyentes "gracia, misericordia y paz". Por eso el autor de la Epístola expresa su alegría al saber que la comunidad camina "en la verdad, conforme al mandamiento que recibimos del Padre" (v. 4). Se trata de una constatación que no le exime sin embargo de recomendar la perseverancia en vivir en el mandamiento "que tenemos desde el principio" (v. 5), que es el mandamiento del amor. Tal vez el autor teme amenazas externas que puedan contaminar la unidad de la comunidad. De todos modos considera oportuno reproponer la primacía del amor mutuo, porque es fácil dejarse arrastrar por las preocupaciones por uno mismo y por las cosas de uno mismo olvidando la primacía de Dios y de los hermanos, sustancia de la vida cristiana. Jesús mismo dijo: "Os doy un mandamiento nuevo: que os améis los unos a los otros… En esto conocerán todos que sois discípulos míos" (Jn 13,34-35). Y la tradición nos dice que el apóstol Juan, en los últimos años de su vida, no hacía más que repetir a los discípulos que se amaran unos a otros. Eso mismo es lo que necesitamos todavía hoy.


11/11/2016
Memoria de Jesús crucificado


Agenda de la semana
NOV
27
Domingo 27 de noviembre
Liturgia del domingo
NOV
28
Lunes 28 de noviembre
Memoria de los pobres
NOV
29
Martes 29 de noviembre
Memoria de la Madre del Señor
NOV
30
Miércoles 30 de noviembre
Memoria de los apóstoles
DIC
1
Jueves 1 de diciembre
Memoria de la Iglesia
DIC
2
Viernes 2 de diciembre
Memoria de Jesús crucificado
DIC
3
Sábado 3 de diciembre
Vigilia del domingo
DIC
4
Domingo 4 de diciembre
Liturgia del domingo

Per Natale, regala il Natale! Aiutaci a preparare un vero pranzo in famiglia per i nostri amici più poveri