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| Terra.es |
25/12/2006 |
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Como ya es tradición, el cardenal de Milán dedicó este día de Navidad a visitar a los presos, mientras el alcalde de Roma compartió mesa con 2.000 pobres en una de las comidas organizadas por la Comunidad de Sant'Egidio. La organización humanitaria católica, que desde hace 25 años organiza comidas navideñas para los pobres en diversos lugares del mundo, sirvió este año, sólo en la ciudad de Roma, 38 ágapes para unas 10.000 personas. La comida más importante es la que tiene lugar en la monumental basílica de Santa María in Trastevere, convertida por un día en comedor, a la que acudieron hoy, acompañados por los directivos de la organización, el alcalde de Roma, Walter Veltroni, y la concejala de políticas sociales del ayuntamiento, Raffaela Milano. Servidos por jóvenes voluntarios, los 'sin techo' pudieron degustar un típico almuerzo navideño romano a base de lasaña al horno, 'polpettine' (albóndigas) de carne, pastel de patata, dulces de Navidad, fruta y spumante, el champagne italiano. En la cárcel milanesa de San Vitore, donde están recluidos más de un millar de presos, el cardenal de Milán, Dionigi Tettamanzi, ofició hoy una misa. Tettamanzi tuvo palabras de confort para los presos y sus familias, a los que llamó 'queridos hermanos detenidos'. Todos 'somos ovejas negras' y el 'árbol de la tentación y de la esclavitud está cerca de todos', pero que cuando Dios 'se pone en nuestro camino nos corresponde acogerlo', dijo. 'Nos redimimos cuando respetamos nuestra dignidad personal y cuando rechazamos el mal', agregó el cardenal.
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