|
LA BASÍLICA de los Sants Just i Pastor y la iglesia de Sant Llàtzer albergaron el lunes el tradicional almuerzo hecho por voluntarios. En la comida, que también se celebró en Manresa y Tarragona, no faltaron la típica escudella, los canelones, el pollo al horno y los tradicionales turrones, así como un regalo personalizado que recibieron los comensales, que se sentaron en una mes en la que figuraban sus nombres.
|