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Presentación de lujo. Conviure,último libro de Andrea Riccardi, fundador de la Comunidad de San Egidio, que media entre conflictos y dialoga con culturas y religiones, ha recibido el apoyo de Jordi Pujol, del filósofo Rafael Argullol, del sociólogo Manuel Castells y de Armand Puig, decano de la Facultat de Teologia de Catalunya.
"El mundo - dijo Castells- es cada vez más religioso. Tenemos una visión muy etnocéntrica desde un pequeño rincón minoritario del planeta, nuestra Europa occidental en proceso de secularización. Pero el resto del mundo vive un proceso de gran extensión y profundización de la religión".
"Dios - según Castells- no ha muerto. Lo que ha muerto es la ideología racionalista de la ilustración y del marxismo. Nadie serio cree realmente en el progreso a partir de la tecnología. Pero hoy la religión divide porque los conflictos actuales son en buena parte religiosos. Ésta es la gran paradoja. Y es que, teóricamente, la religión es lo que une. Dios es el mismo, sea cual sea el nombre que le demos. Toda persona siempre ha necesitado en algún momento una trascendencia. Esto es el sentimiento religioso. Es la existencia de Dios en cada uno de nosotros. Este sentimiento es universal. Cualquier práctica religiosa común y los puentes que tiende es indispensable, y no los aparatos de poder".
Después Jordi Pujol recordó a André Malraux (1901-1976), quien hace cuatro décadas, cuando muchos sostenían que la religión estaba pasada de moda, afirmó: "El siglo XXI será el siglo de las religiones, de la religiosidad". Pujol sintetizó los factores que pueden ayudar a convivir: "El conocimiento del otro. El contacto y la mezcla con los otros. Unos valores universales. Si jugásemos a fondo sobre la idea de los derechos y deberes, podríamos llegar a entendernos más fácilmente".
Rafael Argullol indicó que sólo cabe sentir una profunda simpatía humana, espiritual e ideológica con la Comunidad de San Egidio "que es un grupo cristiano en la línea y la órbita de san Francisco de Asís". "La convivencia de la que habla Riccardi - añadió- es espiritual y de la sensibilidad, no la meramente diplomática".
Y Armand Puig planteó lo que deben hacer las religiones en el siglo XXI. "La respuesta de Riccardi - dijo- es que las religiones han de ponerse al frente de la civilización de la convivencia. Las religiones pueden incidir profundamente en la vida civil y en la paz. El nombre de Dios es paz".
Domingo Oriol
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