Comunità di S.Egidio


 

26/12/2007


La Navidad también llega a los sin techo, prostitutas o drogadictos
Asociaciones religiosas comparten comidas y regalos con los más desfavorecidos

 

MADRID- ¿Quién ha dicho que la Navidad sea fácil para todos? La Navidad se trata quizá el momento del año donde más se notan las ausencias, las soledades y las limitaciones. El día de Navidad resulta un día duro para muchos, sobre todo para aquellos que no tienen familia o que se encuentran lejos de ella. Apesar de la alegría del misterio que se celebra las luces,los villancicos, el turrón y el champagne, los que se encuentran solos, se sienten más abandonados que nunca.

La Iglesia católica conoce bien esa realidad y por eso, los ejemplos de acogida, acompañamiento y celebración conjunta del día de Navidad son muchos.

La Comidad de Sant Egidio compartió el año pasado su tradicional comida de Navidad con más de 80.000 personas en todo el mundo. Desde Africa, Asía, Iberoamérica y Europa, celebran el día de Navidad, convirtiéndose en un «gran pesebre, donde quieren acoger al niño Jesús, que está presente en los más pobres», asegura Tiscar Estigares, responsable de la Comunidad de Sant Egidio de Madrid. Deciden compartir su comida y relagos de Navidad con aquellos que no tienen familia, para que, al menos, puedan celebrarlo con su famlia evangélica. «Para ellos se trata de un día muy especial porque se encuentran formando parte de una gran familia», añade Tiscar.

El año pasado la Comunidad de Sant Egidio celebró una comida de Navidad en Madrid a la que acudieron más de 500 personas. Este año, han sido más de 140 voluntarios y más de 600 personas sin hogar en la comida de Navidad celebrada ayer en el Colegio de María Inmaculada de Madrid. En Barcelona, la misma comida se ha organizado en la Iglesia de San Justo y Pastor y en la Iglesia San Lázaro. Tras la comida, preparada en las propias casas de los voluntarios, cada persona ha recibido un regalo, nuevo, fruto de la solidaridad de muchas personas. Una forma preciosa de celebrar la Navidad.

Los ejemplos cruzan toda España. En Valencia, enfermos de sida e inmigrantes compartieron la cena de nochebuena con voluntarios de Caritas en sus centros de acogida. Según la agencia Avan, en la «Casa Belén 3», albergue que acoge a más de una veintena de inmigrantes sin papeles que se trasladan a Valencia en los meses de invierno para trabajar como temporeros, han compartido, la separación obligada de sus familias con voluntarios de Caritas.

El día 24 de diciembre las hermanas de la caridad, las monjas de la Madre Teresa, han organizado, como todos los años, una gran comida de Navidad con todos aquellos vagabundos, inmigrantes, drogadictos, prostitutas, ancianos, porque justamente el día de Navidad fue cuando el niño Jesús tuvo que nacer en un pesebre, porque no tenía sitio en la posada. Otro ejemplo de solidaridad y alegría compartida son los jóvenes de Schoenstätt que recorren cada año los hospitales, cantando villancicos, felicitando la Navidad y animando con bromas y risas a los enfermos y sus familias, que tienen que pasar la nochebuena y la Navidad en un hospital.

En la casa del don de María detrás de la madrileña catedral de la Almudena, el padre Enrique y la hermanan Carmela, celebran un año más, la noche de Navidad con una misa y un techo con todos aquellos que siguen sin tener sitio en la posada y que tienen que dormir enel suelo en las noches frías de invierno.

Luisa Moreno