Riccardi Andrea: en la web

Riccardi Andrea: en las redes sociales

change language
usted está en: home - oración - la oraci...ada día cómo contactarnosnewsletterlink

Ayuda a la Comunidad

  

La oración cada día


 
versión para imprimir

Icono del Santo Rostro
Iglesia de San Egidio - Roma


Lectura de la Palabra de Dios

Aleluya, aleluya, aleluya.

Quien vive y cree en mí
no morirá jamas.

Aleluya, aleluya, aleluya.

Santiago 2,8-13

Si cumplís plenamente la Ley regia según la Escritura: Amarás a tu prójimo como a ti mismo, obráis bien; pero si tenéis acepción de personas, cometéis pecado y quedáis convictos de transgresión por la Ley. Porque quien observa toda la Ley, pero falta en un solo precepto, se hace reo de todos. Pues el que dijo: No adulteres, dijo también: No mates. Si no adulteras, pero matas, eres transgresor de la Ley. Hablad y obrad tal como corresponde a los que han de ser juzgados por la Ley de la libertad. Porque tendrá un juicio sin misericordia el que no tuvo misericordia; pero la misericordia se siente superior al juicio.

 

Aleluya, aleluya, aleluya.

Si tú crees, verás la gloria de Dios,
dice el Señor.

Aleluya, aleluya, aleluya.

Santiago cita el pasaje del Levítico sobre el amor al prójimo para recordar a los discípulos que pongan en práctica el mandamiento del amor del que Jesús hace depender toda la ley y los profetas. Lo llama "regio" para destacar la primacía que tiene entre todos los mandamientos. Podríamos decir que para el "sacerdocio real", como recuerda la primera Epístola de Pedro (2,9), es necesaria una "ley real", que no es otra que la del amor. Solo cumpliendo esta ley, afirma la epístola, el creyente cumple la voluntad de Dios y merece recibir las promesas establecidas. Un comportamiento discriminatorio mata el amor cristiano. Dios, en efecto, no hace preferencias entre personas (Hch 10,34) y concede a todo el mundo su misericordia. El amor cristiano toma ejemplo de este modo de actuar de Dios. Es una única ley de amor. Por eso no se puede pensar en transgredir una parte de la ley, creyendo actuar correctamente con el resto. Todos los mandamientos con el prójimo, los que forman la segunda tabla de la ley, derivan de la primera tabla, la que hace referencia a la relación con Dios. Solo quien acoge el amor de Dios puede amar también al prójimo. Y, por desgracia, la falta de amor es el motivo de todos los males del mundo. La epístola nos recuerda que el mundo se curará cuando queden derrotados la soberbia, el egoísmo y la enemistad. Solo el amor evangélico puede liberar de toda esclavitud, porque es más fuerte que el mal. La verdadera libertad, por tanto, no es que cada cual haga lo que le guste, sino amar y servir a los demás. Santiago relaciona libertad y misericordia: la verdadera libertad, como la verdadera justicia, se hacen realidad en la misericordia, haciendo prevalecer el interés por los demás y en un corazón que sabe mirar al prójimo sin excluir ni juzgar. Quien vive esta libertad ve ya ahora reinar la misericordia sobre la tierra.


23/06/2012
Vigilia del domingo


Agenda de la semana
JUN
25
Domingo 25 de junio
Liturgia del domingo
JUN
26
Lunes 26 de junio
Memoria de los pobres
JUN
27
Martes 27 de junio
Memoria de la Madre del Señor
JUN
28
Miércoles 28 de junio
Memoria de los santos y de los profetas
JUN
29
Jueves 29 de junio
Memoria de los apóstoles
JUN
30
Viernes 30 de junio
Memoria de Jesús crucificado
JUL
1
Sábado 1 de julio
Vigilia del domingo
JUL
2
Domingo 2 de julio
Liturgia del domingo