Riccardi Andrea: en la web

Riccardi Andrea: en las redes sociales

change language
usted está en: home - oración - la oraci...ada día cómo contactarnosnewsletterlink

Ayuda a la Comunidad

  

La oración cada día


 
versión para imprimir

Icono del Santo Rostro
Iglesia de San Egidio - Roma


Lectura de la Palabra de Dios

Aleluya, aleluya, aleluya.

Ustedes son una estirpe elegida,
un sacerdocio real, nación santa,
pueblo adquirido por Dios
para proclamar sus maravillas.

Aleluya, aleluya, aleluya.

Lucas 11,42-46

Pero, ¡ay de vosotros, los fariseos, que pagáis el diezmo de la menta, de la ruda y de toda hortaliza, y dejáis a un lado la justicia y el amor a Dios! Esto es lo que había que practicar aunque sin omitir aquello. ¡Ay de vosotros, los fariseos, que amáis el primer asiento en las sinagogas y que se os salude en las plazas! ¡Ay de vosotros, pues sois como los sepulcros que no se ven, sobre los que andan los hombres sin saberlo!» Uno de los legistas le respondió: «¡Maestro, diciendo estas cosas, también nos injurias a nosotros!» Pero él dijo: «¡Ay también de vosotros, los legistas, que imponéis a los hombres cargas intolerables, y vosotros no las tocáis ni con uno de vuestros dedos!

 

Aleluya, aleluya, aleluya.

Ustedes serán santos
porque yo soy santo, dice el Señor.

Aleluya, aleluya, aleluya.

Un doctor de la ley, escuchando las duras palabras de Jesús contra el ritualismo farisaico, afirma que de aquel modo le ofende también a él y a todos sus colegas: "Maestro, diciendo estas cosas también nos injurias a nosotros". Es la reacción de quien quiere defenderse a sí mismo y sus convicciones sin sentir la necesidad de cambiar, de comprender más profundamente lo que pide el Señor, y por tanto, de empezar una vida mejor de la que lleva. Además, la Palabra de Dios, como dice Pablo, es como una espada de doble filo que penetra hasta la médula y no deja indiferente a nadie. Pero si es escuchada con el orgullo y la autosuficiencia de quien quiere defenderse a sí mismo, la siente como un reproche que ofende y no como una fuerza saludable y buena que cambia el corazón. Jesús desenmascara el pecado de los fariseos y de los escribas que se comportan con falsedad, mientas que la gente les mira con respeto porque buscan en ellos una guía, una orientación. De ahí la severidad del juicio de Jesús. La gente confía, busca, pide ayuda a aquellos que "se presentan" como guías pero descuidan "la justicia y el amor a Dios". Pagan sus diezmos al templo, se dejan embelesar por los honores en las sinagogas, pero en realidad son como "sepulcros", es decir, hombres vacíos e interiormente muertos. Imponen, con su fría severidad, cargas intolerables sobre las espaldas de las personas, pero ellos ni quieren ni saben soportarlas. Jesús estigmatiza esta falsedad, este comportamiento dual y mentiroso. Su cólera, su juicio severo son una advertencia para todos nosotros cuando nos erigimos en jueces sin misericordia, aprovechando la buena fe de aquellos que buscan hermanos mayores a los que confiarse para crecer en la vida espiritual.


12/10/2011
Memoria de los santos y de los profetas


Agenda de la semana
JUN
18
Domingo 18 de junio
Fiesta del Cuerpo de Cristo
JUN
19
Lunes 19 de junio
Oración por la Paz
JUN
20
Martes 20 de junio
Memoria de la Madre del Señor
JUN
21
Miércoles 21 de junio
Memoria de los santos y de los profetas
JUN
22
Jueves 22 de junio
Memoria de la Iglesia
JUN
23
Viernes 23 de junio
Memoria de Jesús crucificado
JUN
24
Sábado 24 de junio
Vigilia del domingo
JUN
25
Domingo 25 de junio
Liturgia del domingo