Riccardi Andrea: en la web

Riccardi Andrea: en las redes sociales

change language
usted está en: home - oración - la oraci...ada día cómo contactarnosnewsletterlink

Ayuda a la Comunidad

  

La oración cada día


 
versión para imprimir

Icono del Santo Rostro
Iglesia de San Egidio - Roma


Lectura de la Palabra de Dios

Aleluya, aleluya, aleluya.

El Espíritu del Señor está sobre ti,
el que nacerá de ti será santo.

Aleluya, aleluya, aleluya.

Mateo 1,18-24

La generación de Jesucristo fue de esta manera: Su madre, María, estaba desposada con José y, antes de empezar a estar juntos ellos, se encontró encinta por obra del Espíritu Santo. Su marido José, como era justo y no quería ponerla en evidencia, resolvió repudiarla en secreto. Así lo tenía planeado, cuando el Ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: «José, hijo de David, no temas tomar contigo a María tu mujer porque lo engendrado en ella es del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.» Todo esto sucedió para que se cumpliese el oráculo del Señor por medio del profeta: Ved que la virgen concebirá y dará a luz un hijo,
y le pondrán por nombre Emmanuel,

que traducido significa: «Dios con nosotros.» Despertado José del sueño, hizo como el Ángel del Señor le había mandado, y tomó consigo a su mujer.

 

Aleluya, aleluya, aleluya.

He aquí Señor, a tus siervos:
hágase en nosotros según tu Palabra.

Aleluya, aleluya, aleluya.

Ya faltan pocos días para Navidad y la figura de José viene a nuestro encuentro. La primera página de Mateo, leída ayer, nos ha presentado la genealogía de Jesús. El último nombre es el de José, «el esposo de María, de la que nació Jesús». Hoy su figura resalta ante nuestros ojos de forma más clara. El evangelista habla de él pocas veces. Al presentarnos cómo sucedió el nacimiento de Jesús («el origen de Jesucristo fue de esta manera») parece querer subrayar su irregularidad. En efecto, habla de José y de su drama frente a lo que está sucediendo ante sus ojos. José era ya el desposado de María, y, según la tradición judía, se trataba ya de un matrimonio de facto. Por esto, cuando se da cuenta de que María está embarazada, se siente como marido traicionado y, en consecuencia, con derecho a celebrar un divorcio oficial. En ese caso, María habría comparecido como adúltera, y, por tanto, sería rechazada y marginada por sus parientes y por todos los habitantes de la aldea. Se trataba de una situación verdaderamente dramática. Y podemos imaginar la turbación de este joven esposo que se siente traicionado por su esposa, que le parecía, con razón, ciertamente extraordinaria. Y quizá precisamente por la alta consideración que José tenía de ella, decidió repudiarla en secreto. La amaba hasta tal punto que interpretó la ley de forma más que delicada; diría misericordiosa, amorosa. Pero a pesar de ello, aquel hombre justo, incluso más delicado que la ley, si hubiera actuado según su propósito –que para él y para la ley era justo– habría cometido un acto contra la «justicia» más profunda de Dios. Hay un «más allá» de Dios que el ángel le revela en el sueño. José escucha al ángel que Dios le ha enviado, comprende el misterio de María y acepta implicar su vida en aquel misterio. José se deja alejar de sus proyectos personales, también justos y honestos, y se adhiere al sueño de Dios sobre María y el mundo. Y se convierte en el segundo creyente después de María. El ángel continúa hablándole y nos revela el lugar que ocupa en esta historia de salvación: «le pondrás por nombre Jesús». José debe reconocer y decir quién es ese hijo. A pocos días de la Navidad, José se convierte en la imagen del creyente y nos indica a cada uno de nosotros cómo vivir el misterio que estamos a punto de celebrar: escuchando la Palabra de Dios y preparándonos para tomar con nosotros a Jesús que está por nacer.


18/12/2012
Memoria de la Madre del Señor


Agenda de la semana
JUN
25
Domingo 25 de junio
Liturgia del domingo
JUN
26
Lunes 26 de junio
Memoria de los pobres
JUN
27
Martes 27 de junio
Memoria de la Madre del Señor
JUN
28
Miércoles 28 de junio
Memoria de los santos y de los profetas
JUN
29
Jueves 29 de junio
Memoria de los apóstoles
JUN
30
Viernes 30 de junio
Memoria de Jesús crucificado
JUL
1
Sábado 1 de julio
Vigilia del domingo
JUL
2
Domingo 2 de julio
Liturgia del domingo