Riccardi Andrea: en la web

Riccardi Andrea: en las redes sociales

change language
usted está en: home - oración - la oraci...ada día cómo contactarnosnewsletterlink

Ayuda a la Comunidad

  

La oración cada día


 
versión para imprimir

Icono del Santo Rostro
Iglesia de San Egidio - Roma


Lectura de la Palabra de Dios

Aleluya, aleluya, aleluya.

Este es el Evangelio de los pobres,
la liberación de los prisioneros,
la vista de los ciegos,
la libertad de los oprimidos.

Aleluya, aleluya, aleluya.

Juan 5,33-36

Vosotros mandasteis enviados donde Juan,
y él dio testimonio de la verdad. No es que yo busque testimonio de un hombre,
sino que digo esto para que os salvéis. El era la lámpara que arde y alumbra
y vosotros quisisteis recrearos una hora con su luz. Pero yo tengo un testimonio mayor que el de Juan;
porque las obras que el Padre me ha encomendado llevar
a cabo,
las mismas obras que realizo,
dan testimonio de mí, de que el Padre me ha enviado.

 

Aleluya, aleluya, aleluya.

El Hijo del hombre,
ha venido a servir,
quien quiera ser grande
se haga siervo de todos.

Aleluya, aleluya, aleluya.

En este tiempo de preparación de la Navidad, el Evangelio continúa haciéndonos contemplar la figura del Bautista. Hoy, a través del evangelista Juan, nos llegan las palabras que Jesús dijo a las multitudes mientras enseñaba en el templo. Jesús les recordó que ellos mismos habían enviado mensajeros al Bautista mientras “dio testimonio de la verdad” (Jn 1,19-34). El austero profeta surgió para preparar el camino al Mesías. Él no era la luz, sino quien debía dar testimonio de la luz que estaba viniendo para iluminar al mundo, es decir, Jesús, como leemos en el prólogo del cuarto Evangelio (Jn 1,8). Jesús quiere subrayar que el testimonio del Bautista ha sido importante. Baste pensar, podemos añadir nosotros, que dos de sus discípulos, al escucharle decir que Jesús era “el cordero de Dios que quita el pecado del mundo” (cfr Jn 1,29), escogieron dejarle para seguir al joven profeta de Nazaret. Pero Jesús reivindica que hay un testimonio a su favor que es mucho más grande que el del Bautista. Es el testimonio que viene del Padre mismo que está en los cielos. Jesús invita a la gente a reflexionar sobre las obras por él realizadas: es el Padre quien le ha mandado realizarlas. Este es un tema que vuelve con frecuencia en el cuarto Evangelio. Por ejemplo, durante la predicación en el templo, en la fiesta de la Dedicación, Jesús dice a la multitud: “Las obras que hago en nombre de mi Padre son las que dan testimonio de mí” (Jn 10,25); y en la última cena dice a los discípulos: “Creedme: yo estoy en el Padre y el Padre está en mí. Al menos, creedlo por las obras” (Jn 14,11). La misión de Jesús no está hecha de protagonismo personal, sino de una tarea recibida de lo alto que debe llevar a cumplimiento. Y en esa misma longitud de onda se sitúan los discípulos de Jesús y su Iglesia. No hemos sido llamados para exaltarnos a nosotros mismos o para realizar nuestros proyectos personales. La misión del discípulo y de toda la comunidad eclesial es realizar las obras del Padre. El Evangelio nos pone en guardia ante un individualismo religioso hecho de prácticas y ritos para sentirnos con buena conciencia. Es una actitud típicamente farisaica. Es bueno estar atentos a nuestro protagonismo. Es más, es una buena norma temerlo, porque nos lleva a ponernos siempre por delante de todos, incluso en las cosas de la fe. La obra del Padre es sólo una, y todos estamos llamados a acogerla en el corazón y a comprometernos para realizarla: ayudar a los hombres y mujeres de este mundo a conocer y amar a Jesús. Este es el camino que salva de la esclavitud de los pecados y de la misma muerte.


20/12/2013
Memoria de Jesús crucificado


Agenda de la semana
OCT
15
Domingo 15 de octubre
Liturgia del domingo
OCT
16
Lunes 16 de octubre
Oración por la Paz
OCT
17
Martes 17 de octubre
Memoria de la Madre del Señor
OCT
18
Miércoles 18 de octubre
Memoria de los apóstoles
OCT
19
Jueves 19 de octubre
Memoria de la Iglesia
OCT
20
Viernes 20 de octubre
Memoria de Jesús crucificado
OCT
21
Sábado 21 de octubre
Vigilia del domingo
OCT
22
Domingo 22 de octubre
Liturgia del domingo