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Empieza en Polonia el congreso de los "Jóvenes europeos por un mundo sin violencia"

22 Septiembre 2017 - WIELICZKA, POLONIA

GitanosEuropaJóvenes por la PazAuschwitz

Más de 500 estudiantes de instituto y de universidad de la Europa centrooriental se han reunido con Rita Prigmore, superviviente del Porrajmos. El cardenal Dziwisz planta un roble de la misericordia dedicado a la Comunidad de Sant’Egidio.

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Una gran asamblea con más de 500 jóvenes ha inaugurado en Wieliczka (Polonia), la V edición del Encuentro Internacional "Jóvenes europeos por un mundo sin violencia". Los jóvenes de Sant'Egidio, estudiantes de instituto y de universidad provenientes de Hungría, Eslovaquia, Ucrania, Rusia, Polonia, Chequia y Rumanía, han escuchado el testimonio de Rita Prigmore, gitana alemana que cuando era niña sobrevivió a los experimentos médicos nazis.

En su discurso destacó especialmente la importancia del perdón como manera fundamental de superar las espirales de odio y de violencia: "Solo el perdón puede vencer el sufrimiento –han sido sus palabras–, solo el perdón construye el futuro, y el odio debe quedarse en el pasado. El futuro se puede construir solo si nos comprendemos unos a otros. Nunca podréis construir nada sobre el odio. Odio y guerra no llevan a nada, solo a más odio y a más guerras". Aludiendo a algunos responsables nazis de las persecuciones a los gitanos, que después de la guerra continuaron ocupando cargos de responsabilidad en la policía alemana, Rita Prigmore ha dicho con firmeza: "Yo perdoné. Nunca olvidaré, pero perdoné".

En la reflexión que se ha hecho durante el día, a partir de la realidad del abismo de la Segunda Guerra Mundial y de Auschwitz, se ha afirmado con fuerza el compromiso de abrir caminos de paz en una Europa y en un mundo que todavía están divididos. Varias voces han pedido audacia para rebelarse pacíficamente contra la injusticia y no aceptar la guerra.

Para terminar el día los Jóvenes por la Paz han ido al Campus Misericordiae, el lugar donde el papa Francisco al finalizar la JMJ de 2016 invitó a los jóvenes a ser mensajeros de misericordia en el mundo. En aquel lugar ante el cardenal Stanislao Dziwisz, arzobispo emérito de Cracovia, se ha plantado un roble dedicado a la Comunidad de Sant’Egidio. El cardenal Dziwisz ha dicho a los jóvenes: "Llevad la misericordia a los países de los que venís. Sant'Egidio es un ejemplo de misericordia que conocí bien en Roma junto a Juan Pablo II y que ahora planta sus raíces, como un roble robusto, en Polonia y en los países de Europa oriental".