Esquilino es un barrio del
centro de Roma donde la presencia de inmigrantes, sobretodo de Asia y
en particular de China, es muy numerosa. La Escuela de italiano L.
Massignon abrió hace dos años un centro en este
barrio.
Los
cursos gratuitos de lengua italiana son un modo concreto de crear
vínculos, de favorecer la integración. En pocas
palabras: construir una cultura de la convivencia.
Este
año ha habido más de 300 matriculados a los
cursos: uno de alfabetización, 4 para principantes y 2 de
nivel elemental, todos ellos impartidos por profesores voluntarios que
prestan sus servicios de manera gratuita. Se trata de un gesto no
secundario, que los estudiantes han interpretado -como debe ser- como
un precioso gesto de acogida.
APor
eso, entre otros motivos, la ceremonia de entrega de diplomas
contó con varias muestras de agradecimiento de los
inmigrantes, que han encontrado en la escuela, además de los
rudimentos de la lengua, una posibilidad concreta de
integración. Tal como reza una poesía escrita por
una estudiante peruana: "aquí se respira un perfume de
familia, el que nos faltó cuando nos vimos obligados a
emigrar".