La
organización para la defensa de los Derechos Humanos Amnistía Internacional
(AI) ha denunciado en un informe el "dramático incremento en el uso de la
pena de muerte en Vietnam este año". Según AI, en los primeros ocho meses
de 2003 se han registrado un total de 62 sentencias de muerte y 19 ejecuciones,
lo que supone un aumento de más del doble con respecto al mismo periodo del año
pasado.
"El número real de
ejecuciones y el de sentencias de muerte es, sin duda, mucho mayor que las estadísticas
oficiales disponibles para Amnistía Internacional", subraya la
organización.
Las ejecuciones en Vietnam
son llevadas a cabo por pelotones de fusilamiento formados por cinco hombres, a
menudo en público, y normalmente van seguidas de entierros rápidos. Según AI,
no se informa a los familiares de estas muertes con antelación, pero se les
pide, dos o tres días después de los fallecimientos, que recojan las
pertenencias de las víctimas.
Un total de 27 delitos
pueden ser castigados con la muerte, entre ellos el robo, el fraude y la
malversación de fondos. Al menos una de cada tres sentencias a muerte
registradas por la organización se deben a crímenes relacionados con las
drogas, subraya el comunicado.
El informe de AI, titulado
"Vietnam: La pena de muerte, inhumana e inefectiva", insiste en que la
pena de muerte no es eficaz para prevenir los delitos, y aumenta la posibilidad
de resistencia armada al arresto en algunos casos.
"También estamos
preocupados por los juicios, que a menudo se desarrollan muy por debajo de los
estándares internacionales de justicia, lo que inevitablemente conduce a graves
e irreversibles errores", subraya la organización.
"Los acusados no
pueden elegir a sus abogados por sí mismos. Se les designa un abogado justo
antes del comienzo del juicio", explica AI, que también añade que la
defensa no tiene derecho a interrogar a los testigos.