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La UE advierte a Cuba de que las ejecuciones sumarias afectarán a sus relaciones de cooperación LUXEMBURGO, Cuba debe saber que los ataques del régimen de Fidel Castro contra los derechos humanos, y en especial la ejecución sumaria de tres personas la semana pasada, afecta a sus relaciones bilaterales con la Unión Europea y a las expectativas de una mayor cooperación. Así respondía hoy el Consejo de Asuntos Generales de la UE al ajusticiamiento de Enrique Copello, Bárbaro Leodán Sevilla y Jorge Luis Martínez por el régimen castrista. Los Quince se reservaron, además, el derecho de revisar la situación más adelante. En la declaración pactada, el Consejo de ministros condena las actuaciones de las autoridades cubanas, y especialmente las ejecuciones, la detención a gran escala de disidentes, y las sentencias injustas, arbitrarias y excesivas impuestas en los últimos tiempos. Los líderes de la diplomacia europea pidieron asimismo la liberación inmediata de todos los presos políticos. La ministra española de Asuntos Exteriores, Ana Palacio, que calificó los acontecimientos en Cuba de "graves", no quiso hacer "juicios de intenciones sobre las motivaciones del régimen castrista (...) desde el punto de vista racional y político". "No son coherentes con otras iniciativas que había tomado el régimen cubano de intentar sumarse al proceso de Cotonou", manifestó. Palacio mostró su preocupación por las detenciones realizadas a partir del día 18, --ya no sólo los juicios sumarísmos últimos--, "que indican que adolecen de las garantías esenciales: tiempo para preparar la defensa, problemas con la defensa, publicidad de los cargos (...)". Estos hechos se suman a las condenas a muerte, "que ya tienen un rechazo cualitativo en Europa", donde la lucha contra la pena capital es una de las banderas, indicó Palacio. "Todo son violaciones de los derechos humanos", dijo, a la vez que recordó que "las relaciones de Cuba con la Unión Europea están contempladas en una posición común que tiene una cláusula clara de derechos humanos". Por este motivo, consideró que la declaración de hoy prevé "las consecuencias de estas actuaciones". Las relaciones entre Cuba y la UE pasaban en los últimos meses por uno de sus periodos más dulces, con la apertura por parte de la Comisión Europea a mediados de mayo de una oficina de representación en La Habana y con la intención de promover la entrada de la Isla en los acuerdos Cotonou, que hubiesen supuesto una llegada extra de fondos comunitarios al país. El alto representante de Política Exterior, Javier Solana, dijo hoy no saber "cómo va a evolucionar (la situación en Cuba), pero desde luego hay que condenar de manera muy clara" la aplicación de la pena de muerte. Los tres ejecutados secuestraron una barco de pasajeros el pasado día 2 de abril con la ayuda de una pistola y cuchillos, con la intención de llegar a Estados Unidos. Participaron en el secuestro otras nueve personas, tres de ellas mujeres, sobre las que han recaído las penas menores. A unas 30 millas de la costa cubana, la lancha agotó su combustible y fue alcanzada por los guardacostas, quienes convencieron a los secuestrados para regresar al puerto de Mariel. En una operación policial supervisada por el propio presidente cubano, Fidel Castro, se consiguió dejar libres a los 50 rehenes tras cerca de 50 horas de secuestro. El pasado día 8, el Tribunal Popular de La Habana concluyó un juicio sumarísimo, en el que consideró probados "graves delitos de terrorismo" y dictó sentencia en función de la alta peligrosidad social, el grado de participación y los antecedentes de los acusados.
UE condena los fusilamientos producidos en Cuba
LUXEMBURGO - Los ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea (UE), reunidos en Luxemburgo, condenarán este lunes los fusilamientos de tres personas en Cuba, indicó el alto representante de Política Exterior y de Seguridad de la UE, Javier Solana. "Hay que condenar de manera muy clara y lo condenaremos hoy", declaró al ser preguntado por los periodistas.Un portavoz de la presidencia de la UE, que ejerce Grecia, confirmó que los ministros de Asuntos Exteriores adoptarán una declaración de condena. "No sé como van a evolucionar" las relaciones entre la UE y Cuba tras las ejecuciones, añadió Solana con tono pesimista.
Con este acto, Cuba rompió una moratoria sobre la aplicación de la
pena de muerte que ha mantenido desde abril de 2000, medida que la UE
había considerado un avance en la situación de los derechos humanos
en el país y en consecuencia para las relaciones bilaterales.
I silenzi e l'indulgenza della sinistra anti-americana di Giovanni Belardelli «D'ora in avanti Cuba andrà per la sua strada. Io mi fermo qui». Così lo scrittore comunista (e premio Nobel) José Saramago ha reso pubblica su El País la sua rottura con il regime castrista dopo l'ultimo giro di vite messo in atto da Fidel, con oltre 70 arresti per reati di opinione e l'esecuzione di tre giovani cubani condannati (dopo un processo che lo stesso regime ha definito «sommario») per aver tentato di fuggire dall'isola dirottando un traghetto. Nulla di simile alle affermazioni di Saramago, purtroppo, si è potuto ascoltare in Italia, dove una parte, minoritaria ma non irrilevante, della sinistra ha perfino difeso la dittatura di Castro. Qualcuno, ricorrendo a una delle tipiche giustificazioni con cui mezzo secolo fa il Pci rispondeva a chi criticava l'assenza di libertà in Urss, ha ricordato come i cubani usufruiscano però di un buon servizio sanitario. Qualcun altro (Rizzo dei Comunisti italiani, il cui partito è il «referente politico per l'Italia» del partito unico cubano) è giunto ad affermare che gli arresti di dissidenti rappresenterebbero dei «peccati veniali», giustificati dall'accerchiamento e dall'embargo Usa. Certo (e per fortuna) la maggioranza della sinistra italiana non si trova su queste posizioni, e qualche voce critica c'è stata. Ma l'impressione generale è che ancora una volta, quando si tratta di Cuba, prevalga una certa indulgenza e con essa la tendenza ad attenuare le critiche, a giustificare ciò che in altri casi non si tollererebbe. Chi aveva criticato le violenze delle forze dell'ordine italiane contro i no-global, o l'umiliante regime di detenzione imposto ai talebani reclusi a Guantanamo, questa volta ha preferito tacere. L'indulgenza verso la «rivoluzione cubana» è del resto un fatto antico, da cui sono rimasti segnati la cultura politica e gli stessi sentimenti dell’attuale classe dirigente diessina: non è un caso che, quando era direttore dell' Unità , Veltroni regalasse ai suoi lettori il libro-intervista a Castro curato da Minà, un testo non privo di toni apologetici. Alla generazione degli attuali dirigenti Ds, delusa (o forse mai sedotta) dai regimi dell'Est comunista, quella cubana appariva come una rivoluzione idealista e liberatoria, dotata di una sua insopprimibile peculiarità. Un tale fascino è stato ben testimoniato dallo straordinario successo arriso a sinistra alla figura di Guevara che, morto in Bolivia mentre cercava di suscitare una rivoluzione armata, è stato poi considerato come un rivoluzionario idealista, quasi un esempio del giovane intellettuale inquieto. Ma l'elemento decisivo nel determinare, ancora oggi, un eccesso di prudenza (quando non - come nel caso dei Comunisti italiani o di Rifondazione - una vera e propria reticenza) ogni volta che si parla di repressione a Cuba, risiede nel fatto che l'isola impersona da tempo, verrebbe da dire non può non impersonare, qualunque cosa faccia o non faccia Castro, Davide contro il Golia americano. In questo senso, la prudenza o la reticenza anzidette testimoniano di un abito mentale da cui una parte della sinistra italiana fatica ancora a liberarsi: l’antica predisposizione a giudicare una causa, a posizionarsi pro o contro, a seconda di dove sono collocati gli Stati Uniti. Del resto, abbiamo appena visto come la causa dei curdi - che in passato non mancava d'essere ricordata ogni volta che qualche «carretta del mare» li portava da noi - ha cessato di suscitare interesse una volta che essi si sono schierati a fianco dei marines nell'Iraq settentrionale. Nei giorni scorsi qualche esponente diessino, come il segretario Ds del Piemonte, Pietro Marcenaro, ha invece criticato in modo netto quel che è successo a Cuba. E ieri (finalmente) i Ds hanno preso una posizione ufficiale chiedendo al governo italiano di adoperarsi per la liberazione dei detenuti politici cubani. I toni non sono quelli asciutti e severi di Saramago. Ma la via, se percorsa fino in fondo (dunque polemizzando con i «castristi» presenti nello stesso Ulivo), è quella giusta. |
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