Sant’Egidio se reúne en Sudán con los más altos cargos del Estado

Sudán está viviendo un periodo de profunda transformación que empezó con las manifestaciones pacíficas de la sociedad civil a principios de 2019 que llevaron a la caída del régimen autoritario que se instauró hace casi treinta años. Incluso una parte del ejército se ha posicionado con los manifestantes y ha creado las condiciones políticas para una transición democrática.

Consecuencia de ello es la creación del Consejo Soberano encargado de la transición, formado equitativamente por representantes de la alianza de fuerzas democráticas (Forces of Freedom anc Change, FCC) y los militares del Consejo de Transición Militar.

Como parte de dicha transición, el Consejo Soberano se ha comprometido a mantener un diálogo político con todos los movimientos rebeldes aún activos en el país, para llevar a Sudán a la pacificación. De hecho, hace décadas que en Darfur, en Kordofán y en otras regiones del país hay movimientos que piden la autonomía y la democratización. La única reacción del anterior régimen había sido la militar. Ahora hay varias mediaciones en curso y se están alcanzando los primeros resultados a través del diálogo y la mediación.

Sudán es un país multiétnico y multirreligioso y el nuevo Gobierno de transición ha reconocido por primera vez dicha característica empezando por la aprobación de algunas denominaciones religiosas además del islam y la institución de la Navidad como fiesta nacional. Sudán también ha establecido relaciones diplomáticas con Israel y ha recuperado unas buenas relaciones con Estados Unidos. Como consecuencia de todo ello, y tras muchos años, han retirado el país de la lista negra de estados terroristas.

El Consejo Soberano ha nombrado a los actuales altos cargos del Estado: los militares han señalado como presidente al general Abdel Fattah al-Burhan; la sociedad civil ha señalado como primer ministro a Abdallah Hamdok, un eminente economista. Con todo, todavía no se ha podido afrontar con éxito la grave crisis económico-financiera del país, que tiene su origen en la fuerte deuda pública acumulada y en el aumento de los precios de los bienes de primera necesidad. Al igual que en otros casos, también en Sudán es válida la regla de que la democracia debe poder aumentar el bienestar general, so pena de volver atrás.

La reciente decisión del G20 de perdonar la deuda de Sudán es una gran ayuda para que el país acceda nuevamente a préstamos del Banco Mundial y para dar un respiro a una economía bajo presión.

Sudán también se ha comprometido a fomentar la implementación del acuerdo de paz para Sudán del Sur (RARCSS). Al mismo tiempo Sudán apoya la mediación de la Comunidad de Sant’Egidio para facilitar el diálogo político con los grupos rebeldes de Sudán del Sur que todavía no han firmado.
En este marco, una delegación de la Comunidad, por invitación de las autoridades sudanesas, visitó Jartún entre el 11 y el 15 de julio.

Los encuentros con el primer ministro Abdalla Hamdok y con el Presidente Abdelfattah Al Burhan se llevaron a cabo en un clima de gran simpatía y respeto por el trabajo por la paz de la Comunidad. Suscitó gran atención la "Rome initiative" por el diálogo político en Sudán del Sur. Como demostración del apoyo a la acción de la Comunidad, el Gobierno de Jartún quiso nombrar a un enviado especial para dicha iniciativa. Además, tanto el presidente como el primer ministro pidieron a la Comunidad que ayude en los procesos de paz en curso en el país. Asimismo, manifestaron gran preocupación por la situación de Etiopía, con especial referencia a la guerra en Tigray y las disputas fronterizas entre Sudán y Etiopía.

Durante la visita pudieron reunirse con representantes del Sudan Council of Churches, el nuncio apostólico y Raja Nicola, única mujer y única cristiana miembro del Consejo Soberano, con quienes hablaron no solo de la situación de Sudán, sino también de la libertad religiosa y de la convivencia pacífica entre creyentes de distintas religiones, destacando que el derrocamiento del régimen anterior comportó un mayor respecto de las instituciones hacia las distintas tradiciones religiosas.

 

Fotos
Paolo Impagliazzo y Mario Giro (Sant'Egidio) con
el primer ministro de Sudán Abdalla Hamdok
el presidente Abdelfattah Al Burhan
el nuncio apostólico en Sudán, Luís Miguel Muñoz Cárdaba
Raja Nicola, miembro del Consejo Soberano
el cardenal Gabriel Zubeir Wako