ESCRIBIR A UN CONDENADO A MUERTE

Pena de muerte

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Hay muchos motivos para ser amigo por carta de un condenado a muerte.

Recibir una carta es señal de que alguien aprecia tu vida. Es un vínculo con el mundo exterior. Es la esperanza de que alguien se acuerde de ti. Muchas veces puede significar la posibilidad de establecer una amistad duradera y sincera que sería imposible de otro modo.

La carta tiene un valor enorme siempre, y para alguien que está en la cárcel es un vínculo con el mundo de fuera. A pesar de la censura que suelen pasar, las cartas son el único espacio libre que hay en la vida de los hombres y mujeres que están en el corredor de la muerte. Recibir correo es de algún modo como abrir los barrotes. Tener a alguien a quien escribir marca el paso del tiempo, que es siempre igual, abre un espacio de afecto y ayuda a no perder la confianza.

Miles de condenados a muerte mantienen correspondencia con otras tantas personas de todo el mundo gracias a la Comunidad de Sant’Egidio. Son presos que están en cárceles de EEUU y de otros países.

 
¿Quieres tú también ser amigo por carta de un condenado?

Si quieres, escríbeme y dime en qué idiomas puedes y/o prefieres mantener la correspondencia. Te contestaré cuanto antes y te daré el nombre y el perfil de un detenido que ha manifestado su voluntad de recibir cartas. Si tienes preguntas, escríbeme y te contestaré. ¡Hasta pronto! 

Stefania Tallei

Ponte en contacto

Algunas frases....

"Estoy encerrado en un corredor de la muerte desde hace 5 larguísimos años. Cuando entré aquí era un crío, ahora ya son un hombre y entiendo muchas cosas, pero ya no puedo hacer nada por mi vida... Aunque no podáis ayudarme a salir de aquí, podéis escribirme, ser amigos míos..."
(Dominique, Texas)

"Soy un joven de 29 años y estoy preso en el corredor de la muerte desde hace 3 años. Busco a un amigo por carta para estar menos solo."(Michael, Florida)

"... su carta me cogió por sorpresa. Ya me había convencido de que ya nadie querría escribirse con una persona como yo para hablar de cosas limpias, sinceras, amistosas..." (Alexey, Rusia)