PAZ

Mozambique, una paz de 30 años. La ceremonia de la última firma en Maputo

Los dos antiguos enemigos se abrazan un poco a regañadientes, sintiendo el peso de los años, en una ceremonia fastuosa en Maputo que celebra la última firma de la paz en Mozambique que se ha ido construyendo en los últimos 30 años. Son el presidente de la república, Filipe Nyusi, líder de la FRELIMO, el Frente de Liberación de Mozambique, y el líder de la RENAMO, la Resistencia Nacional Mozambiqueña, Ossufo Momade.
Diez días antes se habían abrazado en el cierre de la última sede de la RENAMO, con la entrega de las últimas armas.

Más de un millón de muertos, 4 millones de desplazados, en una guerra civil que empezó tras 1974, con la independencia de Portugal. Mozambique termina bajo la influencia de la Unión Soviética, que financia el FRELIMO. La RENAMO nace al otro lado del telón de acero, financiado por Rhodesia y la Sudáfrica del apartheid. Estuvieron en guerra durante 16 años, hasta el 4 de octubre de 1992. En Roma, en la sede de la Comunidad de Sant’Egidio se firmaba un histórico acuerdo que empezaba a poner la palabra fin a la guerra civil.

La llamaron fórmula italiana para la paz, y tuvo dos protagonistas: el Ministerio de Exteriores italiano y sobre todo la Comunidad de Sant’Egidio con Andrea Riccardi y un joven sacerdote, Matteo Zuppi, que hoy es presidente de la Conferencia Episcopal Italiana.

Giorgio Ferretti, de Sant'Egidio, afirma: "Fueron años bastante difíciles, al inicio era algo natural. Luego el DDR hizo un buen trabajo, con el desmantelamiento y creo que hoy podemos celebrar que hermanos se reunifican".

Desde 2017 soplan nuevos vientos de guerra en el norte del país. Grupos fundamentalistas vinculados a Estado Islámico han creado una guerrilla que ha provocado treinta mil muertos hasta el momento en una zona rica en gas donde se centra la atención de multinacionales como Total, Exxon y Eni, con miles de millones de dólares de inversión.