LA TRADICIÓN DE LA COMIDA DE NAVIDAD

Comida de Navidad

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La comida de Navidad con los pobres es una tradición de la Comunidad de Sant'Egidio desde que, en 1982, un pequeño grupo de personas pobres fueron acogidas alrededor de la mesa de la fiesta en la Basílica de Santa María de Trastevere. Eran unos 20 invitados: había algunos ancianos del barrio, amigos nuestros desde hacía tiempo, que aquel día se quedaban solos, y algunos sin techo que habíamos conocido por las calles de Roma.



Han pasado 35 años desde aquella primera comida. Desde entonces la mesa ha ido creciendo de año en año y desde Trastevere ha llegado a todos los lugares del mundo donde está presente la Comunidad.

Una Navidad extraordinaria que en 2016 llegó a 200 mil personas de más de 70 países: gente que vive por la calle, en residencias, en cárceles... todos los pobres a los que la Comunidad ayuda durante el año y muchos más que se añaden para esta fiesta.



¿Por qué precisamente en Navidad la Comunidad quiere reunirse con los pobres alrededor de la mesa de la fiesta?



La Comunidad es una familia reunida por el Evangelio. Por eso en Navidad, cuando en todo el mundo las familias se reúnen alrededor de la mesa, la comunidad hace fiesta con los pobres, que son nuestros parientes y nuestros amigos.

San Francisco decía de la Navidad que era la “fiesta de las fiestas”, es decir, que debía abrazar a todo el mundo, sin excluir a nadie. Tomás de Celano explica que “Francisco quería que este día los mendigos fueran saciados por los ricos y que los bueyes y los asnos recibieran una ración de alimento y de heno más abundante de lo habitual”. 

En Greccio, el pueblo de la región del Lacio donde preparó por primera vez el pesebre, san Francisco se presentó a la comida de los hermanos, que hacían un banquete, vestido como un pobre, precisamente para recordarles que todos deben participar en la fiesta, especialmente los pobres.

En Navidad, en todo el mundo, las familias se reúnen, compran regalos para intercambiárselos bajo el árbol, ponen la mesa para la fiesta. Para quien no tiene nadie esta fiesta, más que las demás, es un día realmente triste. 

Por eso la Comunidad, precisamente en este día en el que Jesús nace pobre para la salvación del mundo, desea reunirse como una gran familia en la que todo el mundo se pueda sentir en casa: es la imagen más hermosa, que explica de manera elocuente su manera particular de estar entre la gente, sobre todo con quien es más pobre.